Londres. Conservadores británicos de alto perfil esbozaron el sábado propuestas para un futuro sistema de permisos de trabajo tras el "Brexit", lo que remarcó la presión que enfrenta la primera ministra Theresa May para reducir la inmigración y tranquilizar a los euroescépticos.

May hablará el domingo durante el primer día de la conferencia anual de los conservadores, mientras que el Gobierno ha dado escasos detalles sobre lo que buscará de la Unión Europea como parte de un acuerdo tras el "Brexit".

La mayoría del 52 por ciento de los británicos que apoyó la salida de Reino Unido de la Unión Europa lo hizo por la preocupación sobre la inmigración desde el bloque, pero los líderes empresariales están preocupados por lo que denominan un "Brexit duro" que implique límites de inmigración y excluya a Reino Unido del mercado único europeo.

Tres ex ministros del gabinete y un prominente diputado euroescéptico están entre los que han contribuido al plan, que incluye propuestas para alcanzar acuerdos comerciales bilaterales dentro de dos años, publicó el Daily Telegraph.

"El mejor sistema es un sistema de permisos de trabajo con límites a la cantidad", afirmó uno de los autores, el ex ministro de Empleo y Pensiones Iain Duncan Smith, el sábado a la radio de la BBC.

Reino Unido ha dicho que las conversaciones formales para su salida de la Unión Europea, que se prevé que duren dos años, no empezarán hasta comienzos de 2017. Muchos acérrimos adherentes del "Brexit" han pedido que las discusiones comiencen a la brevedad posible.