Los griegos esperan bajo tensión la decisiva votación que se celebrará este domingo en el Parlamento sobre las medidas de ahorro exigidas por los acreedores internacionales y recibir a cambio un segundo rescate para evitar el default, mientras en Atenas continuaban las protestas contra el ajuste.

El premier griego, el liberal Lucas Papademos, y sus socios de coalición, reforzaron este sábado la presión sobre el Parlamento para que hoy vote unido a favor de las impopulares medidas de ajuste exigidas por la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de recibir el segundo rescate de 130.000 millones de euros.

En vista de la decisiva votación, en el país mediterráneo impera el miedo a lo que puede venir: "Terremoto", titula hoy el dominical "To Vima", que estima que la política, la economía y la sociedad ya no serán como se conocen, porque quedarán "destruidos" con los nuevos recortes, informó la agencia DPA.

El Parlamento griego inició este domingo el debate a las 9:00 (hora de Argentina) y se estima que la votación tendrá lugar sobre la medianoche local, las 17:00 en nuestro país.

El presidente de la cámara irá llamando a cada diputado por su nombre, que tendrá que alzarse y responder con un sí o un no.

A los diputados se les preguntará por tres cuestiones: el plan conocido como la quita (la condonación de 100.000 millones de euros de la deuda en manos privadas), el plan de recapitalización bancaria (necesario para contrarrestar las pérdidas que sufrirán los bancos con deuda griega) y las medidas de ajuste a cambio del crédito.

El ajuste supone un recorte de los salarios y las pensiones, así como el despido de miles de funcionarios. En cuanto a cómo participará el sector privado en la reducción de la deuda, aun se desconocen los detalles.

Para que estos nuevos y duros ajustes se conviertan en ley, la se precisa una mayoría de los 300 escaños que integran la cámara. Socialistas y conservadores, los dos principales socios del gobierno que preside el tecnócrata Papademos constituyen un total de 236 diputados.

Este sábado, los líderes de las formaciones que apoyan al gobierno, el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) y la conservadora Nueva Democracia (ND), instaron a sus diputados a seguir la disciplina de grupo y votar en favor del acuerdo, bajo la amenaza de sacarles de las listas electorales en las próximas elecciones -previstas para abril- si no lo hacen.

En los últimos días, seis miembros del gobierno -incluido un ministro y cinco viceministros-, un diputado socialista y un alto cargo de ND han dimitido en protesta por el acuerdo.

Además, más de 20 miembros del PASOK y trece de ND han anunciado públicamente que no apoyarán las medidas.

Pero aún así, el gobierno griego podría lograr la aprobación de su texto.

Papademos envió la noche de este sábado un mensaje televisado a la nación en el que advirtió de que la única alternativa a la firma del acuerdo es "la bancarrota" y el "caos social".

"El acuerdo garantiza el futuro de nuestro país en el euro", explicó el premier, y dijo que ése es el deber de los gobernantes griegos respecto a las generaciones futuras y la verdadera "actitud patriótica", en respuesta a quienes acusan al gobierno de haberse "vendido" a los intereses de Bruselas, Berlín y el FMI.

"Los demagogos dicen que es mejor la bancarrota (que el acuerdo con la troika -formada por la UE, el BCE y el FMI-, pero la bancarrota sólo creará una explosión social y el caos", afirmó Papadenos, ex vicepresidente del BCE.

Sin embargo, las medidas de austeridad que exige la troika a cambio del crédito, han provocado fuerte contestación social: el martes, este viernes y este sábado hubo huelga general en Grecia, con un alto seguimiento.

Y para este domingo hay convocadas varias manifestaciones en el centro de Atenas, de las que se espera que la más numerosa sea la que tendrá lugar en la Plaza Syntagma, frente al Parlamento.