Quito. El presidente Rafael Correa, desmintió hoy que Ecuador esté sobreendeudado por préstamos concretados con China, principal socio económico de la nación sudamericana.

"El último problema del Ecuador es la deuda, somos de los seis países menos endeudados de América Latina. Nosotros tenemos el 33 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto)", dijo el mandatario a la prensa local en referencia al nivel de endeudamiento.

Según Correa, ese porcentaje es uno de los coeficientes más bajos de la región y la tercera parte del promedio de los países desarrollados.

El tope de endeudamiento que permite la Constitución ecuatoriana es del 40 por ciento del PIB, lo que representa un poco más de 40.000 millones de dólares.

El jefe de Estado, que es economista de profesión, observó que "por definición un país pobre, en vías de desarrollo, no tiene financiamiento, (por lo tanto) tiene que adquirir financiamiento, eso se llama deuda".

Por esta razón, sostuvo que no se tiene que satanizar los préstamos con China y pidió elevar el nivel de debate de la oposición sobre este tema.

"China es el principal financista de Ecuador" y sus préstamos han servido para cubrir "el déficit económico que tenemos para poder seguir dando obras al país", señaló.

"China nos da dólares para financiar proyectos como hidroeléctricas, multipropósitos, carreteras, etcétera; entonces, no sé dónde está el problema, dónde está lo malo de eso", precisó.

Ecuador enfrenta dificultades económicas debido a la caída del precio del petróleo, su principal producto de exportación, la apreciación del dólar, y las secuelas del potente terremoto del pasado 16 de abril, que dejó 668 muertos y 80.000 desplazados.

La reconstrucción de las zonas devastadas por el terremoto de magnitud de 7,8 en la costa norte del país costará 3.344 millones de dólares, según el gobierno.

Las dificultades han llevado al gobierno a arrastrar deudas con proveedores del Estado, a los que ha ofrecido ponerse al día paulatinamente, y hacer ajustes en su presupuesto.