Una corte de Estados Unidos dijo que Argentina discriminó de forma impropia a tenedores de bonos que se negaron a participar en sus masivas reestructuraciones de deuda soberana impaga, asestando un duro golpe al país sudamericano.

El tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito en Nueva York dijo este viernes que en sus reestructuraciones de deuda de 2005 y de 2010, Argentina decidió priorizar a los bonistas que aceptaron ingresar a esas operaciones, violando la igualdad de trato a los acreedores.

El país sudamericano indicó que disputará el fallo, aunque aclaró que no tiene efectos prácticos ya que su alcance está suspendido por una apelación previa.

"Este evento generado hoy por la cámara (corte) no altera en absoluto el status-quo actual en lo que hace al normal cumplimiento de pago (de deuda). Esta medida sigue suspendida y seguiremos los cursos legales correspondientes", dijo a Reuters el secretario de Finanzas del país sudamericano, Adrián Cosentino.

"Argentina va a seguir todo el procedimiento judicial que compete a una instancia de estas características", añadió.

Los valores de los bonos argentinos se derrumbaron tras conocerse el fallo, y el seguro de protección ante un evento de default se disparó.

La decisión judicial de este viernes remite a la cesación de pagos que declaró Argentina sobre una deuda de US$100.000 millones en 2002, y a futuro podría afectar la forma en que los países que buscan dejar atrás grandes crisis financieras se ocupan de los acreedores que rechazan sus planes.

El dictamen ratifica un fallo de febrero del juez de Nueva York, Thomas Griesa, quien señaló que los acreedores que no entraron a los canjes y que tienen en sus manos US$1.400 millones merecen un trato igualitario en el repago de la deuda.

La Corte de Apelaciones solicitó a Griesa que aclarase el modo en la que se pretende que funcione la fórmula de pago del fallo, y cómo éste aplica a terceros, como bancos intermediarios. El caso regresó al despacho del juez.

"La complejidad de este fallo permite ver en principio dos implicancias. Una general, y es que dificulta o directamente impide reestructurar deudas, porque ninguna reestructuración tiene el 100% de aceptación", dijo a Reuters el ex secretario de Finanzas de Argentina Guillermo Nielsen, uno de los arquitectos del monumental canje de 2005.

"La segunda lectura es que parece ir arrinconando a Argentina hacia un nuevo default", agregó Nielsen, en referencia a que futuras eventuales fórmulas de pago a acreedores considerados discriminados por el fallo podrían implicar incumplimientos con tenedores de deuda ya reestructurada.

El precio de los bonos argentinos con vencimiento en 2017 cayó más de 13% tras la decisión, a US$87,5, según datos de Reuters. Posteriormente recuperó posiciones levemente para perder cerca de 9,3% a las 19:15 GMT.

La tendencia a la baja fue liderada por el título Disc en dólares, con una retracción de 11,1%.

Entre los tenedores de bonos impagos que reclaman trato igualitario están los fondos NML Capital Ltd y Aurelius Capital Management, que intentan recuperar su inversión apuntando a embargar bienes de Argentina en el mundo.

Recientemente, NML logró la justicia de Ghana incautara una fragata de la Armada Argentina que se encontraba en un puerto del país africano.

La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito en Nueva York dictaminó que Argentina violó la provisión de "tratamiento igualitario" en los bonos en forma unánime, al considerar a los tenedores de deuda que no aceptaron la reestructuración fueron puestos en un escalón inferior a los otros acreedores.

Escribiendo para el panel, el juez de circuito Barrington Parker dijo que tenía "poca dificultad" para concluir que había una violación, dados los esfuerzos de funcionarios argentinos y legisladores para asegurar que los tenedores de la deuda reestructurada tenían prioridad.

"Nada en el registro apoya la afirmación general de Argentina de que el dictamen hundirá a la República en una nueva crisis financiera y económica", escribió el magistrado.

Un 93% de la deuda argentina que cayó en cesación de pagos fue reestructurada.

Representantes de los querellantes no tuvieron disposición inmediata para hacer declaraciones.

Un ex secretario de Finanzas de Argentina, Daniel Marx, experto en reestructuración de deuda, dijo que para el país una vía de defensa sería reabrir la llamada ley cerrojo, de modo de demostrar que no discrimina.

La "ley cerrojo", que impide una nueva reestructuración de la deuda argentina incumplida, fue suspendida temporalmente entre 2009/2010 para permitir un canje que aumentó hasta 93% la parte de deuda reestructurada tras el masivo incumplimiento de 2001/2002.

En 2005, cuando el país realizó el primer canje de deuda impaga, 76% de los acreedores aceptó la monumental reestructuración del país.

Advertencias. Al presentar un argumento oral en julio, un abogado de Argentina indicó que un fallo contra el país podría generar más litigios de acreedores y amenazar la capacidad de otros países financieramente comprometidos -citó Grecia, Irlanda, Italia y España como ejemplos- para realizar reestructuraciones de deuda.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos también advirtió que el fallo de Griesa podría socavar los esfuerzos federales para alentar un consenso global que permita hacer frente a crisis de deuda soberana.

Este departamento no estuvo inmediatamente disponible para hacer comentarios.

Griesa supervisa una amplia gama de litigios por incumplimiento de la deuda de Argentina. Aunque el magistrado dispuso el pago de compensaciones por miles de millones de dólares a tenedores de bonos impagos, éstos han sido en gran medida incapaces de efectivizarlos debido a las leyes de Estados Unidos de inmunidad soberana.