La inversión costarricense buscará centrarse en proyectos de largo plazo y no en la llegada de capital considerado “golondrina”.
Según el portal Nación.com, en tanto las economías desarrolladas sigan mostrando indicios de recuperación, y el país continúe con un déficit fiscal alto, los capitales especulativos estarán alejados.

Varios analistas consultados por el portal costarricense, entre ellos el economista del Banco Mundial para Centroamérica, Humberto López, considera que lo anterior no interferirá con la inversión extranjera directa (de largo plazo).

“El capital golondrina” ingresa por corto tiempo en busca de mejores rendimientos y luego parte por el mismo motivo. No obstante, su paso puede generar desequilibrio en el mercado financiero y cambiario.

La inversión de cartera -donde se registra el capital golondrina- representó el 8% del superávit de la cuenta financiera en la balanza de pagos, en los primeros tres trimestres del 2010.

López comentó que, aunque no prevé grandes flujos de capitales especulativos a corto plazo, las empresas de economías avanzadas quizás lleven a las emergentes, gran parte de sus excedentes.

En Costa Rica, la meta del Gobierno en atracción de inversión extranjera directa para el cuatrienio 2010-2014 es de US$9,000 millones.