El gobierno de Costa Rica presentó este martes un nuevo plan de reforma fiscal, que se espera tenga el respaldo del Congreso, con el que busca frenar el mayor déficit presupuestario de América Latina.

Pese a los esfuerzos por reducir el gasto, la presidenta Laura Chinchilla ha dicho que el déficit del país centroamericano, actualmente de un 5,3% del Producto Interno Bruto (PIB), podría crecer hasta un 10% en 2016 si su reforma fiscal no es aprobada.

El plan fiscal busca modificar el actual impuesto general sobre las ventas del 13% para convertirlo en un impuesto al valor agregado más amplio del 14%.

Una versión del plan fue rechazada a comienzos del año, por lo que la nueva propuesta incluye sugerencias de los partidos políticos, dijo el ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides.

"De estos partidos políticos hay algunos que han hecho solicitudes, recomendaciones, planteamientos concretos, los cuales han sido recogidos en el nuevo texto", dijo.

Un funcionario del Ministerio de Hacienda dijo que el plan ya cuenta con el respaldo de 30 legisladores, incluyendo media docena de pequeños partidos.

La medida necesita 29 votos para ser aprobada.