La economía costarricense ha logrado mantener, durante los últimos cuatro años, una inflación baja, un récord en 35 años, y ha dejado atrás los días en los que este indicador estuvo por las nubes.

Sin embargo, el desempleo no logra correr con la misma suerte y se ubica en su punto más alto afectando a 169.000 personas.

El economista y gerente del Banco Nacional, Fernando Naranjo, explicó que en una economía no pueden mantenerse bajos ambos indicadores, y en el caso tico han visto la baja por el lado de la inflación, consigna el periódico La Nación este día.

Para el cierre de 2012, el Banco Central ha previsto una tasa de inflación entre el 4% y 6%, aunque hay sectores que dudan de esa proyección.

Gabriel Alpízar, gerente de Riesgo Financiero del Banco de Costa Rica, considera que “el incremento en los precios de los bienes y servicios regulados y el alza de los precios de los hidrocarburos, podrían hacer que el nivel inflacionario supere ligeramente la meta del Banco Central.”

Por otra parte, hay más noticias positivas. Las exportaciones tienen una buena tendencia y esperan que llegue a un crecimiento del 10% este año y la Inversión Extranjera Directa (IED), sigue creciendo.

Según la Coalición de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), este año Costa Rica rompió su propia marca en la atracción de inversión en el sector tecnológico con un total de US$574.5 millones en 40 proyectos nuevos y de reinversión, los cuales generaron 8.236 empleos.

La meta del Gobierno en cuanto a crecimiento económico es positiva pues esperan una tasa por el orden del 4,5%.

Pero la nota en rojo, según destaca la Encuesta Nacional de Hogares, es para el desempleo que alcanzó un 7,8% sin mostrar leves avances con respecto a los años anteriores, pese a que se han creado nuevos empleos como lo manifiesta Cinde.

En la nueva medición trimestral con la Encuesta Continua de Empleo, al segundo trimestre de 2012 el desempleo rondó el 10,2%.

Según el economista Fernando Rodríguez, investigador del Programa de Estudios Fiscales de la Universidad Nacional, es que las actividades intensivas en el empleo no están creciendo a ritmos fuertes y las que lo hacen lo son en capital y tecnología.