El pulso entre el gobierno de Laura Chinchilla y el sector privado sigue y se centra en la creación de un impuesto mínimo trimestral del 1,5% sobre los ingresos brutos de las empresas.

Según Nación.com, este es uno de los temas sobre los cuales más grupos han expresado preocupación en la comisión legislativa que analiza el plan fiscal del Gobierno, la figura sustituiría los actuales pagos parciales del impuesto sobre la renta.

El impuesto se puede descontar del pago final del tributo sobre utilidades que hacen las empresas, pero si el pago del impuesto sobre las utilidades es menor a 1,5% no se puede pedir su devolución, una situación que es rechazada por los privados que ven pérdidas debido al pago de este tributo, una condición que afectará el flujo de caja de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas.

Otras propuestas que inquietan a los sectores que se han presentado al Congreso son el impuesto del 15% sobre las rentas pasivas del capital (como los intereses de los depósitos bancarios) y sobre los intereses pagados por préstamos en el exterior, así como el 15% sobre los dividendos a las empresas de zona franca.