La economía costarricense podría tener un crecimiento acumulado de entre 4,8 y 5,8% durante el segundo trimestre de este año, según el pronóstico realizado por el Instituto de Investigaciones Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

En entrevista con Xinhua, el investigador Rudolf Lucke, comentó que este pronóstico representa un leve incremento con respecto al primer trimestre, en el que se esperaba un crecimiento de entre 4,5 y 5,5%, esto como consecuencia de un aumento de la demanda interna que trajo consigo la baja en las tasas de interés.

A esto se suma el comportamiento de las exportaciones de bienes que ha sido positivo, con crecimientos por encima del 10%; lo que ha contribuido también con una leve reducción del déficit comercial (diferencia entre importaciones y exportaciones).

Para este segundo trimestre, Lucke espera que la inflación interanual (de los últimos 12 meses) registre un acumulado de entre 6,5 y 7,5%, que es superior al promedio de crecimiento que se registró el semestre anterior, y supera también la meta del Banco Central de mantener el indicador cerca del 5 por ciento.

Solo durante los primeros tres meses, la inflación ya alcanzó el 2,46%, más de una tercera parte de lo esperado para todo el año, lo que Lucke atribuyó sobre todo al incremento en los precios de bienes regulados, como el caso de los combustibles y de los servicios públicos.

El investigador llamó la atención sobre el hecho de que se esperaba una mayor presión en los precios luego de que el gobierno recibió US$2.000 millones por la colocación de los primeros bonos de deuda en el extranjero sin embargo, este elemento no fue el de mayor peso.

Pese a este comportamiento, IICE mantiene su pronóstico de la inflación en un 6% para final de año, pues no vislumbran presiones importantes en el precio internacional del petróleo para el segundo semestre del año.

En lo que respecta a las tasas de interés, el IICE estima que se mantendrán en un rango de entre 7,7 y 6,7% al final de periodo, pero no esperan que las tasas caigan por debajo de esos porcentajes.

El gobierno costarricense ha venido promoviendo una nueva legislación para alejar a los llamados "capitales especulativos", que fueron atraídos al país por las altas tasas de interés que ofrecía con respecto al mercado internacional.

Estos capitales "golondrina" no solo han presionado el tipo de cambio del colón costarricense con respecto al dólar estadounidense hacia el alza, sino que también encareció la deuda interna costarricense.

Es por esto que ahora el gobierno de Costa Rica busca colocar nuevos bonos de deuda en el mercado internacional, para aprovechar el entorno de tasas bajas en el mercado mundial, y así reemplazar la deuda costosa de corto plazo.

El déficit fiscal en Costa Rica alcanzó en 2012 el 4,4% del PIB, y para este año se estima que podría ubicarse alrededor del 4,9% del PIB.