Las exoneraciones fiscales que otorga el Gobierno de Costa Rica representaron en 2012 un 5,7% del Producto Interno Bruto (PIB) de acuerdo con un estudio del ministerio de Hacienda.

La cifra es, incluso, superior al déficit fiscal del año pasado que fue de 4,1% y llega a ser el 70% del presupuesto destinado para el ministerio de Educación de este año, consigna El Financiero.

Para este año Hacienda proyecta una cantidad similar en concepto de exenciones. Pese a que el porcentaje no varía desde 2011, sí se estima que cada año aumenta.

La principal fuente de recaudación de Hacienda es el Impuesto de Ventas. Coincidentemente también es el de mayor importancia en las exoneraciones, donde llega a representar cerca del 3,69% del PIB. De dicho porcentaje, casi un 100% se debe a que Hacienda no aplica el tributo a la venta de servicios.

“Una persona física o jurídica puede beneficiarse de una exoneración de dos maneras: se crea el impuesto y se exonera a esa persona; o bien se crea el impuesto con supuestos que se le aplican. Si se crea un impuesto para hombres, las mujeres resultan exoneradas por no sujeción”, expresó Francisco Rodríguez, exasesor del Ministerio de Hacienda

El mayor problema es que la Ley del Impuesto General de Ventas, que se aprobó en 1982 y sigue vigente sin modificaciones, solo grava la venta de 20 servicios como restaurantes, talleres de autos, lavanderías, imprentas.

De modo que la mayoría de servicios –un sector al que le está apostando con fuerza Costa Rica exportando más de US$5,000 millones anuales– está fuera de este impuesto.

Otro impuesto grande en sus exoneraciones es el impuesto sobre la renta que llega al 1,78% con relación al PIB.

El Gobierno lanzará a mediados de este año un nuevo legajo de reformas fiscales para mejorar su tributación, entre ellos modificar el impuesto a las ventas y convertirlo en Impuesto al Valor Agregado (IVA), así como modificar la Renta para aplicarla de forma escalonada.