La última actualización del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), hecha por el Banco Central de Costa Rica, refleja una variación de su tendencia interanual de 3,2% a agosto.

Una tasa que si se extrapola con el crecimiento reflejado en marzo cuando fue de 7,4%, muestra una clara tendencia a la baja. De hecho, fue en ese mes cuando la tendencia del crecimiento a la baja comenzó a marcarse.

La encargada del índice mensual, Elvia Campos, explicó que los resultados son el resultado, “principalmente, de un menor ritmo de crecimiento de la manufactura, específicamente de la producción de las empresas productoras de bienes ubicadas en el Régimen de Zona Franca. También contribuyó la desaceleración de la actividad agropecuaria”, dijo la funcionaria a La Nación.

En los extremos, la actividad que más crece continúa siendo servicios empresariales con un crecimiento interanual de 10% y la que menos crece es agricultura con 1,5%. La construcción sigue recuperándose y el comercio, el mayor generador de empleo, aumentó 4,6%.

Al respecto, el vicepresidente de la República y economista, Luis Liberman, dijo que es imposible continuar creciendo a tasas de 7% en medio de un contexto mundial tan complicado.

Sin embargo, hace pocos días el Fondo Monetario Internacional (FMI), publicó el documento “Perspectivas de la economía mundial a octubre”, en el que se vislumbraba un crecimiento del Producto Interno bruto (PIB) de Costa Rica del 4,8%. Una tasa que se señaló superior al promedio de crecimiento estimado por el FMI para América Latina que ronda el 3,2%.

Además, esa estimación es igual a la que el Banco Central ha calculado para el cierre de 2012 en la economía tica.