San José. El sistema de salud de Costa Rica requiere una inyección de efectivo mayor a 85 millones de colones (US$166 millones), dijo el gobierno sumando presión sobre los esfuerzos del país por reajustar sus finanzas públicas.

El rescate es equivalente a casi un 2% del presupuesto nacional y al 1,5% de la deuda gubernamental del país centroamericano, dijo el ministerio de Finanzas.

En un mensaje televisado, la presidenta Laura Chinchilla dijo que no hay tiempo qué perder para modernizar al preciado pero veterano sistema de salud pública del país, conocido como la Caja.

"La Caja necesita entonces que enfrentemos con sentido histórico y de urgencia una reforma seria y profunda", dijo Chinchilla.

Los costos del sistema de salud pública en uno de los países más desarrollados de Centroamérica excede por mucho su ingreso, mientras el organismo se esfuerza por dar cobertura a una población en envejecimiento y garantizar los mismos servicios en todas las provincias, dijo el portavoz de la Caja, José Luis Valverde.

Contradicción. "Nosotros estamos enfrentando padecimientos de primer mundo con ingresos de país en vías de desarrollo", dijo Valverde.
Explicó que la administración de los hospitales de Costa Rica se ha vuelto costosa al ofrecer procedimientos como trasplante de órganos y tratamiento a pacientes de sida o cáncer.

La Caja además incorporó unos 8.000 empleados en los últimos cuatro años, y los salarios se han duplicado en ese lapso.
El anuncio se da luego de que los sindicatos de los trabajadores de los hospitales lanzaran un llamado a una huelga el próximo martes, en protesta por lo que dicen son condiciones de trabajo precarias, debido a los problemas financieros de la institución.

El rescate pudiera no afectar inmediatamente las calificaciones a la deuda soberana del país, que está bajo la lupa de las agencias calificadoras luego de que el Gobierno ejerciera un déficit fiscal mayor al 5% del producto interno bruto el 2010.

"Esto resalta la urgente necesidad de una reforma fiscal que eleve la recaudación en Costa Rica", dijo Boris Segura, analista de Nomura Securities.
"Costa Rica no puede seguir jugando con su situación fiscal. El gobierno está en una situación muy complicada, va a tener que endeudarse más o recortar gastos en otras áreas. Esta situación no es sostenible", explicó.

Costa Rica cuenta con el grado de inversión por parte de Moody's, pero las agencias probablemente perciban una visión más tenue del país si no aprueban una reforma fiscal, agregó.