Londres. Japón enfrenta una recuperación y reconstrucción que podría costar por lo menos US$180.000 millones, el equivalente a un 3% del Producto Interno Bruto y un 50% más de lo invertido por el país tras el terremoto de Kobe, en 1995.

Aunque algunas proyecciones más extremas estipulan los costos en US$1 billón a lo largo de varios años, la mayoría de los cálculos, basados en una metodología similar a la usada tras el terremoto de Kobe, sitúan los costos en niveles más bajos.

La tercera mayor economía del mundo, que ya estaba afectada por un deuda pública que duplica el total de su producción anual de US$5 billones, debe reconstruir infraestructura, incluyendo caminos, líneas férreas, plantas energéticas y puertos, un hecho sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.

El terremoto y posterior tsunami del viernes 11 de marzo mató, según cifras preliminares, a 10.000 personas, y azotó a la región del noreste de Japón, que representa cerca de entre un 6 y un 8 por ciento del PIB, en comparación con el 12,4 por ciento que supone el área de Kobe.

Pérdidas. Sin embargo, la pérdida de activos fijos y de capital humano debido al temblor, que también detonó explosiones de hidrógeno en una planta nuclear, parece ser peor, en un momento donde el precio del petróleo está en un máximo de dos años y medio y otras materias primas también están subiendo.

El daño a la economía sólo restará un ápice del crecimiento global, y decenas de decenas de miles de millones de dólares del presupuesto de reconstrucción ayudarían eventualmente a Japón y al sector de la construcción en Asia.

Sin embargo, los analistas afirman que la experiencia pasada muestra que el costo puede sobrepasar las estimaciones iniciales.

"Hay muchas incertidumbres, no sabemos cuanto durarán los cortes de luz y eso es un costo que se mantiene, que se suma a la reconstrucción", dijo Brendan Brown, jefe de investigación económica de la firma Mitsubishi UFJ Securities.

El terremoto de Kobe costó, según se estima, entre US$115.000 y US$118.000 millones, el equivalente a un 2% del PIB de 1995. Esta vez, con el desastre aún en evolución, las proyecciones iniciales de Credit Suisse y Barclays se sitúan en US$180.000 millones.

Costos del 5% del PIB japonés. Mitsubishi UFJ Securities y Sarasin esperan que el costo ascienda a un 5% del PIB japonés.

Los análisis de Mitsubishi incluyen en el balance una pérdida económica más amplia, que cuenta también la recaudación de impuestos perdida, los subsidios a las empresas del área devastada, la pérdida de productividad con los cortes de electricidad, además de la misma reconstrucción.

Las primeras estimaciones muestran que sólo la reubicación de una planta nuclear puede costar hasta US$5.000 millones.

Las pérdidas de las aseguradoras podrían alcanzar los US$35.000 millones, incluso descontando los destrozos del tsunami y de las plantas nucleares.

Para Brown, las estimaciones históricas de la destrucción causada por un terremoto en Tokio en 1923 calculan que el costo equivalió a un 50% del PIB de esa época, aunque el contexto económico es tan diferente que no pueden hacer comparaciones provechosas.

Algunos expertos estiman que los costos de la reconstrucción son mucho más altos, dado que el país necesitará rearmar la devastación de sus reservas a lo largo de un marco de tiempo más amplio.

Vanessa Rossi, principal socia investigadora del centro de estudios Chatham House, en Londres, estima que un 10% del capital de trabajo de Japón se perdió con el terremoto, lo que equivale a un 20% del PIB, es decir US$1 billón.

"No se podría reconstruir de forma extensiva en un periodo de 1 a 2 años. Yo espero que sea un trabajo de 4 a 5 años", dijo Rossi.