-¿Cómo afecta la coyuntura política de varios países de la región? ¿Cuál va a ser el impacto en sus crecimientos?

-Si bien hay casos atípicos como el de Venezuela, la mayoría de los países de la región están trabajando en agendas bastantes comunes, pero con algunos matices. Lo que ves en el Perú no es muy distinto de lo que ves en Chile, que tiene algunas cosas más resueltas que Argentina y el Perú. No obstante, las agendas o reformas que se vienen efectuando se centran en tres ejes: el primero, más allá de los factores naturales que afectaron al Perú con el fenómeno de El Niño costero, y a Chile –a principios de año con los incendios forestales–, lo que se ve es que el escándalo de corrupción de Odebrecht ha impactado de manera terrible a varios países de la región. Por ello, todos los gobiernos están trabajando en solidificar cuestiones de transparencia y de acceso a la información del financiamiento de partidos políticos. En segundo lugar, veo que hay una marcada tendencia en simplificar o modernizar el Estado. Ese es uno de los vectores en los que trabajaba Pedro Pablo Kuczynski en el Perú y lo mismo pasa con Mauricio Macri en Argentina. Chile quizá está un pasito más adelante, pero trabaja en exactamente lo mismo. Y el tercero, que creo que es fundamental, sobre todo en el Perú y Argentina, es cómo incorporar más gente a la economía formal. Son países con un tema de pobreza por resolver, pero además hay mucha gente que tiene un ingreso razonable, aunque está fuera del sistema formal. Esos son los tres puntos.

-¿Ve algún riesgo que se pueda presentar en la región este año que impacte en su PIB?

-No deja de asombrarme la mala suerte con los fenómenos naturales. El pronóstico de crecimiento del Perú para este año era de 4,8%, y con lo de Odebrecht, que si bien no es un fenómeno natural, y después de las inundaciones, va a estar más cercano al 3%. Chile tuvo un arranque de año bastante complejo por la huelga en la minera Escondida. Argentina no termina de arrancar y en octubre tendrá elecciones legislativas. Estamos detrás de las expectativas, porque los factores climáticos o fenómenos naturales no han ayudado y se han precipitado algunos eventos como los ya detallados, que van a restar algunos puntos de crecimiento. No va a ser algo catastrófico, no veo que no vayamos a crecer como región, pero me parece que estamos creciendo un poco más lento que las expectativas originales.

-Hay un reajuste en el crecimiento del Perú. ¿Qué implica esto en temas de inversión?

-El esfuerzo para reconstruir las zonas afectadas del Perú va a demandar una fuerte inversión. Se han destruido 2.300 km de carreteras y más de 200 puentes. El Perú ya tenía una necesidad de infraestructura fuerte, pero ahora es mayor. Ahora, tras el caso de Odebrecht, hay que tener mucho cuidado con las concesiones u otras modalidades para ejecutar obras públicas. Eso va a ser una prioridad. El Perú tiene un enfoque proinversión y mercado, no creo que vaya a repercutir en el flujo de inversiones. 

-El tema de Odebrecht ha sentado un punto de quiebre en temas de corrupción, tanto en el sector público como en el privado. ¿Cuál es la agenda o el compromiso que los países involucrados deben asumir para evitar esto en el futuro?

-Tenemos que trabajar como bloque de países en una normativa, procesos, protocolos comunes para asegurarnos no solo en cuestiones de corrupción, sino también de blanqueo de dinero o dinero no declarado. Hay un avance en la Alianza del Pacífico, hay un compromiso fuerte de Chile, Perú, México y Colombia en trabajar en ese sentido. En la medida en que todos adopten la normativa OCDE y trabajen en reforzar y dar independencia a las oficinas anticorrupción o de compliance y empiecen a usar herramientas que permitan identificar con quiénes están haciendo negocios, el récord de esa persona o institución y si tiene alguna exposición desde el punto de vista político o judicial, se evitarán futuros casos de corrupción. Una empresa no puede contratar a ningún proveedor si no está autorizado por el departamento de compras o legal.

-¿Cuál es la expectativa de crecimiento de Thomson Reuters en América Latina?

-Este año esperamos crecer bastante fuerte en todos los países de la región. Thomson Reuters creció comprando bastantes compañías a nivel regional y estamos en una etapa de integración de las distintas compañías que se adquirieron y trabajando en nuestra propuesta de valor, tornando mucho más hacia lo digital. Una parte de nuestro negocio es vender información. En el Perú, tras la compra del estudio Caballero Bustamante, especializado en tributación y contabilidad, trabajábamos muy fuerte en las revistas. Eran dos mensuales de temas impositivos y legales, y todo eso ha migrado a digital. Thomson Reuters Perú es un caso testigo de la digitalización de nuestra propuesta, no tenemos más depósitos para almacenar libros ni revistas y el 100% de nuestra propuesta es digital. Estamos sorprendidos de lo bien que ha penetrado nuestro producto Checkpoint, por ejemplo, que es nuestra plataforma de información para contadores. También hemos cambiado radicalmente la manera de atender al cliente. Trabajamos de manera proactiva, dejamos de ser reactivos con el cliente para tener un vínculo más estrecho y cercano y estar directamente con ellos antes de que nos necesiten. La digitalización de nuestros productos y un soporte o canal de fidelización bastante fuerte nos ayudaron a transformar este negocio.