Brasilia. Brasil registró en los primeros nueve meses de 2014 un déficit de transacciones corrientes de US$62.730 millones, lo que representa un aumento de 4% ante el mismo período de 2013, informó el Banco Central.

En septiembre, el déficit de las cuentas externas sumó US$7.900 millones, el peor resultado para el mes de la serie histórica.

La cuenta corriente es formada por la balanza comercial, la cuenta de servicios y rentas, y las transferencias unilaterales, recursos enviados por brasileños que viven fuera del país.

Entre enero y agosto, la balanza comercial registró un déficit de US$696 millones, ante un resultado negativo de US$1.760 millones en el mismo período del año pasado.

La cuenta de rentas, que incluye remesas de ganancias y dividendos al exterior, registró un déficit de US$27.490 millones en el mismo período, ante US$26.210 millones el año pasado.

La cuenta de servicios, que incluye los gastos de los turistas brasileños en el exterior, registró un déficit de 35.630 mdd en los nueve primeros meses, ante US$34.520 millones el año pasado.

Según Tulio Maciel, jefe del Departamento Económico del BC, la situación no es preocupante porque el déficit externo está siendo financiado por la entrada de inversiones productivas.

"Creo que es fundamental que miremos las condiciones de financiamiento, que continúan confortables. La inversión extranjera directa continúa fluyendo en el país en dirección a niveles significativos. Así, 80 por ciento del financiamiento sigue siendo hecho por la inversión extranjera", apuntó.

En los primeros nueve meses, el ingreso de inversiones extranjeras directas (IED) suma 46.210 mdd, lo que representa un aumento de 5,6 por ciento ante el mismo período del año pasado.

Para 2014, la expectativa del Banco Central es de un déficit de cuenta corriente de 80.000 mdd.

Si ese resultado se confirma, habrá una mejora con relación al déficit de 81.370 mdd registrado el año pasado, el más alto en la historia del país sudamericano.

La previsión del BC es de una entrada de inversiones extranjeras directas de 63.000 mdd en 2014, con un déficit externo nominal, por lo tanto, de 17.000 mdd.

Cuando el déficit no es cubierto con inversiones externas, el país tiene que apoyarse en otros flujos de capital.

Según los analistas, el escenario de bajo crecimiento y menor liquidez internacional por la reducción de los estímulos monetarios en los Estados Unidos puede acarrear dificultades para financiar el déficit externo.

El gobierno subraya que las reservas internacionales brasileñas, superiores a 375.000 mdd, otorgan tranquilidad a la administración de las cuentas externas del país.