Goldman Sachs Group Inc. se enfrentaba este lunes a crecientes riesgos legales y de regulación tras ser acusado de engañar a sus clientes, lo que elevaba las posibilidades de que se endurezca aún más la supervisión al sector. 

En Estados Unidos, los demócratas aprovechaban las acusaciones de Goldman en su beneficio, para presionar en el Congreso para que se apruebe el paquete de reformas de la regulación financiera más duro desde la Gran Depresión.

Las acciones de Goldman en Wall Street caían y el costo de asegurar su deuda subía, mientras los inversores calculaban qué tan fuerte será el golpe de los cargos por fraude para Goldman y para el resto de la industria financiera.

La Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) acusó el viernes a Goldman por la comercialización de un producto hipotecario de alto riesgo, lo que encendió una batalla entre el banco más poderoso de Wall Street y el mayor regulador bursátil del país. Goldman ha negado los cargos.

"Si no pasa nada más, la mayor vigilancia de los reguladores puede hacer que la plantilla de Goldman sea más cauta y limite las ventas futuras, si persiste", dijeron analistas de FBR Research en una nota a clientes.

El caso por fraude opaca lo que se espera un anuncio de exitosas ganancias de Goldman, prevsito para el martes.

Países europeos evalúan acciones. Gran Bretaña y Alemania dijeron que también podrían perseguir a Goldman. El regulador financiero británico dijo que miraba todas las circunstancias de los cargos de la SEC, al igual que el alemán BaFin, que dijo que consideraba posibles demandas por daños.

"Todo esto sugiere que no deberías comprar en un sector en el que los reguladores están por cambiar las reglas del juego", dijo Bruce Packard, analista de Seymour Pierce en Londres.

"Incluso si no lo hicieran el campo de juego es tan disparejo, que si no cambian las reglas, vamos a ver un par de lesiones más en el futuro", dijo.

La perspectiva de una investigación más amplia irritaba a los inversionistas en todo el sector.