La economía de la zona euro mantuvo un sólido crecimiento del 2,5% interanual en el tercer trimestre de 2017, un dato que apoya la decisión del Banco Central Europeo de comenzar a reducir el programa de compra de bonos.

Según la oficina europea de estadísticas Eurostat, el Producto Interior Bruto de los 19 países que comparten el euro crecieron un 0,6% intertrimestral entre junio y septiembre y un 2,5% interanual, confirmando las estimaciones del 31 de octubre pasado.

La cifra sitúa a la economía de la eurozona con un crecimiento superior al de Estados Unidos, que creció un 0,7% intertrimestral y un 2,3% interanual en el tercer trimestre. La tasa anual también fue superior en la zona euro en el segundo trimestre.

El dato interanual supone un crecimiento de dos décimas frente al dato del segundo trimestre y coincide con la cifra para el conjunto de la zona euro en el tercer trimestre, una mejoría de una décima frente al segundo trimestre.

En octubre, el BCE dio el primer paso para poner freno a su política monetaria ultraflexible, al afirmar que a partir de enero reducirá a la mitad la cantidad de bonos que compra al mes, hasta 30.000 millones de euros. No obstante, prometió que mantendría el estímulo durante varios años y dejó la puerta abierta a dar marcha atrás en sus decisiones.