Pekín. El Banco Mundial redujo este jueves su estimación de crecimiento económico para China en el 2012 a un 8,2% y dijo que el panorama no cambiaría antes del tercer trimestre del año debido a que la débil demanda internacional y el enfriamiento del sector inmobiliario por el gobierno moderan la recuperación.

"Existe el potencial de que el crecimiento se mueva por la parte baja por más tiempo", dijo Ardo Hansson, el principal economista del Banco Mundial para China, en una conferencia de prensa para divulgar la actualización trimestral del prestamista multilateral sobre la segunda mayor economía mundial.

La nueva estimación de crecimiento del banco para China apunta a un mínimo de 13 años, comparado con el 8,4% -un mínimo de 11 años- que proyectó en noviembre del 2011.

Una expansión de un 8,2% significaría que la economía de China está creciendo ligeramente por debajo de su tasa potencial, dijo Hansson. En términos económicos, implica que Pekín tiene espacio para mejorar sus políticas y fomentar el crecimiento sin disparar la inflación.

"Vemos que la debilidad cíclica continúa, pero que las posibilidades de un aterrizaje suave siguen siendo altas", sostuvo Hansson, agregando que Pekín tiene recursos fiscales considerables disponibles para fomentar el crecimiento económico si los riesgos bajistas se aceleran.

El equipo económico del banco creen que cuando la recuperación llegue, probablemente a mediados del año, pero posiblemente no antes del tercer trimestre, su forma estaría entre una vigorosa "V" y una "L" plana.

Aunque el reporte caracteriza el rebote como suave, es más rápido de lo que había estimado en noviembre, cuando el crecimiento del 2013 se proyectó en un 8,4% comparado con el 8,6% del documento más reciente.

El Banco Mundial prevé que las exportaciones de China crezcan un 9,7% este año y un 11,6% el próximo, con una expansión de las importaciones que probablemente llegará a un 12% en el 2012 y a un 12,5% en 2013.

Ese resultado implicaría que la demanda externa tendría una contribución negativa al crecimiento por segundo año consecutivo, con el comercio sustrayendo un 0,3% del PIB en el 2012 y sin sumar nada en el 2013, según las estimaciones del banco.

Si bien los riesgos de la demanda internacional por bienes elaborados en el enorme sector industrial de China fue vista como una carga externa sobre el crecimiento en el corto plazo, el mayor problema es el mercado de bienes raíces.

El reporte elogió el enfriamiento gradual de un sector que sufrió un frenesí especulativo antes de que el Gobierno revelara una serie de políticas para controlarlo hace dos años. Pero advirtió que los riesgos bajistas se concentran en ese ajuste.

"Dado el significado del sector en la economía general, se necesitará de una vigilancia continúa para contener efectos negativos derivados", sostiene el reporte. "Una desaceleración mayor podría tener impactos negativos en toda la economía", agregó.

La inversión en bienes raíces representó cerca de un 13% del PIB de China en el 2011 y afecta directamente a 40 industrias diferentes.