Pekín. El rápido crecimiento de China tuvo una leve desaceleración en el primer trimestre, mientras que su inflación alcanzó un máximo de 32 meses, lo que puso presión sobre el gobierno para que haga más por controlar los precios y mantener la economía estable.

El producto interno bruto de China creció en un 9,7% en el primer trimestre respecto al año anterior, una leve desaceleración respecto al 9,8% que alcanzó en los últimos tres meses del 2010, pero por sobre el ritmo previsto de un 9,5%.

La inflación de los precios al consumidor se aceleró un 5,4% en el año hasta marzo, su mayor ritmo desde julio del 2008 y superó las previsiones del mercado de un aumento del 5,2%.

Considerados juntos, los datos publicados el viernes por la Oficina Nacional de Estadísticas muestran que la segunda mayor economía del mundo sigue robusta, que fue poco afectada por la campaña de mitad de año del banco central por un control más riguroso que muchos inversores temían fuese a minar el crecimiento.

También fueron otro recordatorio de la profunda brecha que se ha abierto entre China, la gran economía mundial de crecimiento más rápido, y países desarrollados como Estados Unidos o miembros de la Unión Europea que aún luchan por activar sus economías después de la crisis financiera mundial.

"Las cifras muestran que la presión inflacionaria (en China) no disminuirá en el corto plazo y esperamos que la inflación al consumidor permanezca alta en el segundo trimestre", dijo Sun Miaoling, una economista del CICC, el mayor banco de inversión de China.

"El gobierno mantendrá a la lucha contra la inflación como su prioridad en los próximos meses, lo que podría llevar al banco central a endurecer más su política monetaria", agregó.

El Banco Popular Chino (PBOC, por su sigla en inglés) ha elevado sus tasas de interés en cuatro oportunidades desde octubre pasado y ha exigido a los grandes bancos del país que separen un récord del 20% de sus depósitos como reservas.

Los mercados globales registraron un leve impacto por los datos chinos, en gran parte debido a que la cifras se habían filtrado en los días previos al anuncio oficial.

El principal índice de acciones de China en Shanghái cedía un 0,5% después de las operaciones de la mañana y los precios de las acciones en Asia eran también levemente menores, ya que los inversores se preparan para la nueva ronda de medidas de control de Pekín.

Muchos analistas creen que el banco central podría aumentar los requerimientos de reservas nuevamente este fin de semanas.


Durante largo tiempo se había anticipado que la inflación sería más alta en marzo debido a una base de comparación más baja. Es posible que registre otro salto en junio y julio por la misma razón, pero los funcionarios están seguros de que disminuirá en la segunda mitad del año.

Aceptando esta visión relativamente optimista, muchos economistas han pensado que el banco central está cerca del final de su ciclo de ajuste. La previsión media de un sondeo de Reuters conocido la semana pasada apuntada a sólo una alza más de la tasa de interés durante el resto del año.

Pero con el crecimiento acelerado a un ritmo aún cerca de los dos dígitos, la posibilidad de que el Gobierno continúe con su campaña de control podría ser mayor a lo esperado previamente.

En un indicio de una posible postura agresiva en los próximos meses, el primer ministro Wen Jiabao dijo esta semana que el Gobierno utilizaría todas las herramientas a su disposición para controlar la inflación.

"Nosotros probaremos por todos los medios para estabilizar los precios, es la principal prioridad de nuestros controles económicos este año y también nuestra tarea más urgente", dijo Wen en una reunión de gabinete.

Los precios de los productos agrícolas han sido el principal motor de la inflación en China y eso sigue siendo así, con un aumento del 11,7% en el costo de los alimentos este año hasta marzo.

Pero también hubo señales de un aumento de las presiones, ya que la inflación de productos no alimenticios subió un 2,7% respecto al año previo, su ritmo más rápido en una década.

"El riesgo es que los altos precios del petróleo mantengan la inflación general alta durante más tiempo", dijo Brian Jackson, economista del Royal Bank de Canadá en Hong Kong.

"Esto también sugiere que la política de tasas aún necesita moverse al alza en los próximos meses, y Pekín posiblemente favorecerá una mayor apreciación de la moneda para ayudar a reducir la inflación", agregó.

Si bien ha mantenido un severo control sobre el China, China ha dirigido su tasa de cambio hacia una serie de récords máximos contra el dólar en los últimos días, utilizando una moneda más fuerte para reducir el costo de los mayores costos de las importaciones.