Washington. La economía de Estados Unidos creció con más lentitud de lo esperado en el segundo trimestre y la confianza del consumidor se hundió en agosto, según mostraron nuevos datos que redujeron las probabilidades de una fuerte recuperación en la segunda mitad del año.

El Producto Interno Bruto (PIB) se expandió a un ritmo anual del 1,0%, luego de que los inventarios de las empresas y las exportaciones fueron más débiles de lo previsto. La cifra del PIB fue revisada a la baja desde la estimación previa de un avance del 1,3%, dijo el Departamento de Comercio.

De manera separada, también se informó que el índice de confianza del consumidor estadounidense, elaborado por Thomson Reuters/Universidad de Michigan, cayó este mes a 55,7 desde 63,7 en julio. El dato, no obstante, fue ligeramente mejor que la lectura preliminar de agosto de 54,9, que había marcado el nivel más bajo desde mayo de 1980.

Pese a un crecimiento que marchó a un ritmo anémico en el primer semestre del año y la intensa erosión de la confianza del consumidor, los economistas no creen que la economía regresará a la recesión.

"Aunque últimamente se han desplomado los indicadores de confianza, cifras económicas clave ciertamente no sugieren que la economía haya vuelto a caer en recesión", dijo Harm Bandholz, economista jefe de UniCredit Research en Nueva York.

"Más bien, seguimos esperando que el crecimiento se acelerará a cerca del 2% en el segundo semestre", agregó.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo durante un encuentro de banqueros centrales de todo el mundo en Jackson Hole, Wyoming, que parecía que los factores que restringen el crecimiento son más de naturaleza persistente que temporales.

Sin embargo, se abstuvo de anunciar nuevas medidas concretas de política monetaria para fortalecer la maltrecha economía estadounidense.

La economía avanzó apenas un 0,4%en el primer trimestre. Los economistas esperaban que en el segundo trimestre el crecimiento del PIB se ubicaría en un 1,1%.

La estimación de la cifra del PIB en el segundo trimestre confirmó que el crecimiento casi se estancó en los primeros seis meses del año.

Las acciones en Wall Street cayeron inicialmente con fuerza tras el dato y por la decepción de que Bernanke no haya sido concreto sobre nuevas medidas de política monetaria, pero posteriormente recuperaron buena parte de las pérdidas. Los precios de los bonos del Tesoro subieron mientras que el dólar registró pocos cambios.

Muchos analistas habían dicho que la economía tenía la urgencia desesperada de estímulos fiscales y monetarios, pero nadie esperaba mucha ayuda de la Fed o de las cifras económicas.

Se presume que al banco central de Estados Unidos no le quedan muchas municiones tras haber recortado las tasas de interés a cerca de cero y haber inyectado masivas cantidades de de dinero a la economía para apuntalar el crecimiento.

Al mismo tiempo, no hay voluntad para incrementar el gasto del Gobierno debido al enorme déficit fiscal.

"La economía anda por sí sola", dijo Christopher Probyn, economista jefe de State Street Global Advisors en Boston. "No vamos a tener una fuerte aceleración en el crecimiento", agregó.

La revisión a la baja en la expansión del segundo trimestre se produjo como consecuencia de que las empresas acumularon menos bienes de lo que previamente se había estimado.

Los inventarios de las empresas se incrementaron en US$40.600 millones en lugar de US$49.600 millones, recortando 0,23 puntos porcentuales del crecimiento del PIB durante el trimestre.

No obstante, el menor avance de los inventarios significa que los bienes no se están acumulando en las estanterías de los almacenes, lo que debería respaldar el crecimiento en el tercer trimestre. Excluyendo inventarios, la economía creció a un ritmo del 1,2%.

La producción fue también limitada por las exportaciones, que crecieron a un ritmo del 3,1% en lugar del 6,0%. Las importaciones se incrementaron a un ritmo del 1,9% en lugar del 1,3%.

El impacto de los inventarios empresariales fue contrarrestado por el crecimiento del gasto del consumidor, que fue revisado al 0,4% desde el 0,1%. El incremento en el gasto, que representa más de dos tercios de la actividad económica estadounidense, fue sin embargo el menor desde el cuarto trimestre del 2009.

El gasto empresarial fue revisado a una tasa del 9,9% desde el avance del 6,3%, ya que la inversión en estructuras no residenciales y en equipamiento y software fue más robusta que lo estimado anteriormente.

El informe mostró también que las ganancias corporativas después de impuestos se incrementaron un 4,1% en el segundo trimestre tras subir un 0,1% en los primeros tres meses del año.