Londres/ Singapur. La actividad manufacturera se desaceleró en Europa y Asia en mayo, según informes de este miércoles, alimentando las preocupaciones de que los principales motores económicos del mundo se están enfriando velozmente al tiempo que los países ricos reducen sus pedidos.

Los índices de gerentes de compra (PMI por su sigla en inglés), que miden el desempeño de miles de fábricas alrededor del mundo, se hundieron a mínimos de varios meses en China y Europa, donde incluso Francia y Alemania, los líderes regionales, mostraron señales de agotamiento.

Los informes de Corea del Sur, India y Taiwán también exhibieron un menor ritmo fabril, mientras que las cifras de Estados Unidos, esperadas para más tarde, debieran completar la escena de una actividad manufacturera global que pierde fuerza.

Se esperaba un debilitamiento debido a los daños provocados por el terremoto y tsunami en Japón, dados los problemas para elaborar partes para las industrias automotrices y de alta tecnología. La mediocridad del crecimiento y el consumo en Estados Unidos y Europa también han restringido la demanda.

"Sería odiado si dijera que hay una brusca desaceleración en ciernes, pero parece que se perdió algo del impulso", dijo Mark Miller, economista de Lloyds Bank Corporate Markets.

El PMI manufacturero de la zona euro realizado por Markit para mayo cayó a 54,6 desde 58,0 en abril, su vigésimo mes consecutivo por sobre el nivel 50, que implica crecimiento, pero mostró un brusco retroceso por nuevas señales de declive en los endeudados países de la periferia de la zona euro.

Las empresas manufactureras españolas volvieron a contraerse, mientras que las fábricas irlandesas e italianas sufrieron una fuerte desaceleración. Los problemas en las cadenas de suministro afectaron a los PMI de Francia y Grecia, que habían estado bordeando máximos históricos.

La firma de sondeos Markit describió los descensos en los países periféricos de Europa como preocupantes, sugiriendo que podrían enfrentar una creciente dificultad al reducir sus enormes déficits públicos.

"En el caso de la zona euro, no ayuda cierta volatilidad que se está viendo en los mercados de bonos gubernamentales, lo que es claramente una amenaza para el crecimiento vía, eventualmente, mayores tasas de interés de largo plazo", dijo Miller de Lloyds Bank.

Las alzas en las tasas de interés ya habían tenido un marcado efecto sobre el crecimiento de Asia emergente, donde los inversores miran con nerviosismo cualquier señal de que la desaceleración empeore a medida que los bancos centrales endurecen las condiciones crediticias para combatir la inflación.

Eso fue más evidente que en China, donde el PMI oficial tocó un mínimo de nueve meses, por debajo de las previsiones de los economistas, dada la fuerte caída de los nuevos pedidos. Un sondeo privado tocó su menor nivel en 10 meses, afectado por los cortes de energía y un apretón al crédito.

Si hay una buena noticia, ella fue que la inflación de costos fabriles declinó en la mayoría de los sondeos -tanto en Asia como en Europa-, lo que alivió la presión sobre los bancos centrales para reforzar las medidas antiinflacionarias.

En la zona euro, hubo claras señales de que las presiones de precios están comenzando a aliviarse.

"La noticia más destacada fue la de las recientes caídas en los precios de las materias primas que ayudaron a la mayor reducción en la inflación de costos de producción desde noviembre del 2008", dijo Chris Williamson, economista jefe de Markit.

"La combinación de menores presiones inflacionarias y el profundo declive en el ritmo de crecimiento podría alentar a las autoridades a hacer una pausa en el ritmo de alzas de tasas de interés hasta que haya un escenario más claro