El crecimiento incluyente requiere cooperación incluyente para lograr frutos incluyentes, afirmó hoy el presidente del Banco de Construcción de China, Wang Hongzhang, antes de que empiece el miércoles la XXIII Reunión de Líderes de Economías del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).

Para lograr el crecimiento incluyente, las economías correspondientes deben renunciar a sus prácticas originales y alcanzar mayores consensos para facilitar la conectividad en la región, declaró Wang a los reporteros.

El ejecutivo calificó a la conectividad como una expresión de la economía incluyente y dijo que cada vez se están estableciendo marcos y redes financieras porque las economías de APEC, las organizaciones de desarrollo regional y los bancos comerciales están buscando fortalecer su cooperación.

Sin embargo, el banquero chino cree que las instituciones financieras regionales enfrentan el desafío de mejorar la conectividad porque la supervisión y estandarización sobre finanzas carece de transparencia y el déficit en algunas economías regionales y los distintos estándares en las economías también limitan el libre flujo de capital.

Entre las economías miembro siguen existiendo barreras comerciales y la economía mundial sigue experimentando una desaceleración, lo que también provoca riesgos financieros, en especial para los bancos internacionales, afirmó Wang.

Por lo tanto, es necesario implementar las acciones planteadas en la Declaración de la XXII Reunión de Líderes de Economías de APEC --la Agenda de Beijing para un Asia Pacífico Integrado, Innovador e Interconectado y el Mapa de Ruta de Beijing para la Contribución de APEC al Logro del Area de Libre Comercio de Asia Pacífico--, dijo Wang.

China propuso la iniciativa de la "Franja y la Ruta" y lanzó un nuevo banco de desarrollo multilateral --el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura-- para ayudar a impulsar el desarrollo de la conectividad regional.

La iniciativa de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI, propuesta en 2013 por el presidente chino, Xi Jinping, tiene el objetivo de reactivar las antiguas rutas comerciales que abarcaban a Asia, África y Europa.

El banquero dijo que cada vez más economías regionales están conscientes y apoyan las iniciativas chinas. "Las empresas chinas empiezan a participar activamente en la cooperación con las economías de APEC en la construcción de aeropuertos, servicios de tren bala, carreteras y puertos".

"La iniciativa de la 'Franja y la Ruta' no sólo es útil para la estrategia nacional de China, sino que también desempeña un papel en el comercio mundial por medio de la mejora en la construcción de transporte, facilitación del comercio y promoción de los intercambios entre personas", dijo el banquero.

El establecimiento del BAII fue elogiado por la comunidad internacional porque se percataron de que sigue existiendo un enorme déficit de infraestructura, afirmó Wang. Con mayores medidas de estímulo también es necesario involucrar al sector privado en la inversión en infraestructura.

Sobre la estrategia de "volverse global" de los bancos chinos, Wang dijo que aún tienen poca experiencia para enfrentar crisis financieras internacionales, pero deseó que los bancos puedan llevar a cabo estrategias basadas en una evaluación suficiente.