El crédito al consumo en el sistema financiero retomó en abril parte del dinamismo perdido en los primeros tres meses del año. La recuperación viene de la mano de un crecimiento del crédito otorgado por los bancos privados y de una aceleración en el segmento extrabancario, principalmente en las administradoras de crédito.

En el mediano plazo, sin embargo, hay una tendencia a la moderación en el crecimiento de ambos sectores, compensados con creces por un repunte del crédito otorgado por el Banco República.Según el Índice de Financiamiento al Consumo de El Observador (IFC-EO), en los 12 meses finalizados en abril, el crédito a las familias creció 9,2% en términos reales –en moneda local–.

El indicador mide la evolución del financiamiento vigente otorgado no solo por los bancos de plaza sino también por las administradoras de crédito, que tienen un importante rol en el otorgamiento de crédito a los hogares en el mercado local.

El indicador, construido a partir de información del Banco Central (BCU), no considera el financiamiento a la vivienda ni el crédito automotor.La tasa de expansión a abril representa un mayor empuje respecto al crecimiento que el IFC-EO mantenía a marzo, de 8,4%. Si bien el crédito a las familias no recuperó aún la tasa de expansión de 10,7% interanual que mostró en diciembre, se encuentra muy por encima del 7,3% de abril del año pasado.El repunte del último mes se debe al mayor impulso que registraron las administradoras de créditos y los bancos privados.

Las administradoras son uno de los agentes más dinámicos en el otorgamiento de crédito al consumo. En el último relevamiento, su nivel de financiamiento vigente se encuentra 9,9% por encima de abril del año pasado, medido en pesos constantes.Si bien eso resulta en una aceleración respecto al crecimiento de 8,3% registrado en el año móvil finalizado en marzo, en el mediano plazo la tendencia es a una pérdida de dinamismo. De hecho, en abril del año pasado, el financiamiento al consumo otorgado por las administradoras de crédito registraba un fuerte crecimiento interanual, de 19,7%.

Los bancos privados, por su parte, pasaron de contraer el crédito al consumo en los 12 meses finalizados en marzo –una tasa de 4,1% interanual–, a un leve crecimiento de 2,3%. A pesar de que el cambio de signo ya de por sí es signficativo, todavía mantiene una expansión por debajo del crecimiento del poder de compra de los salarios, de 2,4% en los 12 meses finalizados en abril.Este crecimiento del crédito vigente al consumo otorgado por los bancos privados es el mayor desde hace un año. Eso permite suponer que el segmento de ingresos medio-altos y altos de los usuarios del sistema financiero, están asumiendo un comportamiento más precavido, manteniendo prácitcamente su nivel de crédito, evitando así un mayor endeudamiento.

Por el contrario, los segmentos de ingresos bajos y medio-bajos de los usuarios del crédito al consumo –reflejados principalmente en los datos de las administradoras de crédito– muestran todavía un comportamiento claramente expansivo, aunque con una lenta tendencia a la moderación.Tanto los bancos privados como las administradoras de crédito representan cada uno casi la cuarta parte del mercado del financiamiento al consumo, mientras que la restante mitad está concentrada en el Banco República.

El crédito otorgado a las familias por la institución estatal parece haber estabilizado su ritmo de expansión en 12% interanual al cierre de abril. Eso representa una leve desaceleración respecto a la tasa de 14,5% registrada a marzo. En abril, el Banco República interrumpió 12 meses de aceleración consecutiva de su crecimiento.De esa manera, dejó atrás el período de freno en su expansión interanual que fue desde agosto de 2012 a marzo de 2013. Durante ese período, los bancos privados canalizaron la demanda y luego redujeron su dinamismo conforme el Banco República retomó su protagonismo.