El crédito de consumo (préstamo a corto o mediano plazo dedicado a satisfacer necesidades personales como compra de ropa o carros, o pago de servicios) creció el 12,42% en el país el año anterior, según las cifras publicadas por la Superintendencia de Bancos y Seguros.

Bancos, sociedades financieras y mutualistas entregaron a diciembre del 2012 US$6.880,8 millones en este segmento, mientras que al 2 de enero del 2014, la cifra fue de US$7.735,7 millones. Este tipo de crédito ha tenido una expansión más dinámica que el de la cartera total del sistema (11,31%), que pasó de US$17.352,2 millones a US$19.269 millones en el mismo periodo, señalan las cifras.

Sin embargo, en la última cifra al 15 de enero del 2014 se nota un crecimiento muy leve del 0,18%, e incluso en algún segmento se observa una caída.

Según Marcos López, exdirector del Banco Central, el crédito de consumo desde la dolarización se volvió un buen nicho de negocio, pues la gente que tiene trabajo fijo puede planificar con tranquilidad sus créditos y por ello se ha dio fortaleciendo.

Ahora, ese crédito que se dirigía a bienes que generan bienestar en la gente podría restringirse en los próximos días y meses, opina López. Explicó que las cifras publicadas por el organismo de control aún no han recogido el impacto que ha sufrido el crédito destinado a importaciones.

Del crédito de consumo otorgado, el de mayor crecimiento (17,22%) ha sido el entregado por las sociedades financieras. Este rubro pasó de US$1.078,4 millones a US$1.272,4 millones de un año a otro. Sobre el tema, Julio Dobronski, director ejecutivo de la Asociación de Instituciones Financieras del Ecuador, considera que no se debe “satanizar al crédito de consumo”, pues muchas veces al entregar recursos para la compra de un electrodoméstico o hasta de un vehículo, se puede aportar a la producción.