Washington. El crédito de consumo en Estados Unidos registró un inesperado aumento en abril, pero cayó en marzo, lo cual sugiere que los estadounidenses no se siente muy cómodos con sus finanzas a pesar de la recuperación económica.

El crédito de consumo vigente ascendió en abril a una tasa anual ajustada por factores estacionales del 0,5%, un alza de US$954,8 millones a US$2,440 billones, informó el lunes la Reserva Federal.

Los economistas encuestados por Dow Jones Newswires habían proyectado, en promedio, una caída de US$1.000 millones en el volumen de créditos de consumo de abril.

Sin embargo, la sorpresa del informe fue la revisión a las cifras del mes previo, cuando el crédito bajó US$5.400 millones, o el 2,7% en lugar del aumento de US$2.000 millones informado originalmente. El crédito de consumo también cayó en febrero.

Si bien los gastos de los consumidores han estado ascendiendo tras la abrupta caída de la economía, el informe de crédito de consumo muestra que los estadounidenses aún están limpiando sus hojas de balance.

El informe sobre el crédito de consumo es importante porque los gastos de los hogares estadounidenses representan el 70% del producto interno bruto. El PIB es la medida general de la actividad económica.

El crédito renovable, que refleja mayormente el financiamiento a través de tarjetas de crédito, disminuyó por décimo noveno mes en abril, con un descenso de US$8.460 millones, o el 12,0%, a US$837.990 millones.

El crédito no renovable, que incluye en su mayoría préstamos para adquirir autos, matrículas y vacaciones, entre otros, aumentó en abril un 7,1%.

Las cifras volátiles sobre el crédito son revisadas frecuentemente y excluyen los préstamos hipotecarios y aquellos garantizados por otros bienes raíces.