De 18 en 2008 a 13% en 2009 se desaceleró el crecimiento de créditos de instituciones de microfinanzas otorgados en América Latina y el Caribe a consecuencia de la crisis financiera internacional, según concluyó un estudio del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), integrante del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Los préstamos otorgados por las más de 700 instituciones existentes sobre la materia en la región aumentaron a US$12.300 millones el año pasado después de alcanzar US$10.900 millones en 2008 y US$9.200 millones en 2007.

Sus clientes sumaron 10.500.000 clientes en 2009, 1.100.000 más que el año anterior. El país con mayor cantidad de beneficiarios es México, con 2.300.000 clientes; seguido por Perú, con 1.900.000; y Colombia, con 1.400.000.

En términos de cartera de crédito, Perú lidera el ranking con US$3.200 millones de microcréditos. Ecuador, el segundo lugar, con una cartera de US$1.700 millones, seguido por Colombia, que suma un total de US$1.400 millones.

“El sector de las microfinanzas se ha comportado mucho mejor que otros sectores después de la crisis financiera mundial. Es una industria que tiene todavía mucho potencial de crecimiento", dijo Paola Pedroza, quien presentó el informe en el Foro Interamericano de la Microempresa (Foromic 2010) celebrado en Uruguay.

"Las instituciones están relativamente bien capitalizadas y han reaccionado a la crisis mediante la racionalización de sus operaciones y la renegociación con aquellos clientes que no podían pagar sus préstamos", agregó citada por el BID.

A pesar del crecimiento, el nivel de penetración es muy desigual en la región, pues mientras países como Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Ecuador tienen niveles de penetración mayores al 30%, en otros como Venezuela, Argentina, Uruguay y Brasil es inferior al 5%.

El tamaño promedio de los préstamos en la región fue de US$1.178 en 2009 y el interés promedio anual de los micropréstamos fue de 28,6%.