París/Dalian, China. La agencia Moody's rebajó este miércoles las calificaciones crediticias de dos importantes bancos franceses debido a su exposición a los bonos griegos, poniendo de relieve el creciente riesgo que enfrenta el sector financiero europeo por la crisis de deuda soberana.

La rebaja de un escalón en las calificaciones de Societe Generale y Credit Agricole se produce horas antes de que los líderes de Grecia, Francia y Alemania sostengan una videoconferencia para analizar posibles medidas que ayuden a evitar una moratoria de la deuda griega.

La posibilidad de una cesación de pagos en Grecia generaba este miércoles alarma internacional.

China se sumó a Estados Unidos al expresar su preocupación por la aparente incapacidad de Europa para detener la crisis, mientras que autoridades de India y Brasil dijeron que junto con Rusia y China estaban analizando aumentar sus tenencias de deuda nominada en euros.

Mientras los inspectores europeos y del Fondo Monetario Internacional analizan el cumplimiento de las metas acordadas con el Gobierno griego, la canciller Angela Merkel y el presidente Nicolas Sarkozy presionarían al primer ministro griego, George Papandreou, para que profundice las medidas de austeridad.

Los inversores son cada vez más escépticos de que la zona euro pueda resolver su crisis. Los mercados de crédito ven una posibilidad del 90% de que Grecia caiga en cesación de pagos y cobraron un alto precio a Italia por colocar deuda.

Sarkozy dijo a su gabinete que haría todo lo que estuviera en su poder para salvar a Grecia.

Al tiempo que los líderes políticos luchan para evitar el primer default en los 12 años de vida del euro, el jefe de la Comisión Europea los desafió a prepararse para un gran salto en la integración fiscal.

José Manuel Barroso dijo que Bruselas presentaría pronto sus opciones para la introducción de bonos comunes en la zona euro, una idea a la que se oponen tenazmente Alemania y otras economías del norte de Europa.

En un discurso a favor de una coordinación más estrecha, Barros dijo al Parlamento Europeo que la única forma de revertir el ciclo negativo en los mercados era a través de una integración más profunda.

"Quiero confirmar que la Comisión presentará pronto opciones para la introducción de eurobonos", dijo. "Algunas de estas podrían ser implementadas dentro de los términos del actual tratado, mientras que otras requerirían cambios en el tratado", explicó.

"Pero seamos honestos: ésto no traerá una solución inmediata para todos los problemas que enfrentamos y serán un elemento de aproximación exhaustiva a una mayor integración económica y política", agregó.

Inquietud externa. El primer ministro de China, Wen Jiabao, dijo el miércoles que Pekín estaba dispuesto a ayudar a su mayor socio comercial, pero señaló que Europa debe impedir que la crisis aumente.

"De lo que tenemos que ocuparnos ahora es de evitar que las crisis de deuda soberana se propaguen y se expandan aún más", dijo Wen el miércoles, en una aparente respuesta de los pedidos para que su país compre más bonos europeos.

Un funcionario de alto rango del ministerio de Finanzas de India dijo que los ministros de Finanzas de los países BRICS discutirán un llamado a apoyar a la zona euro en una reunión en Washington este mes.

Estas acciones reflejan la inquietud internacional por la crisis. El presidente Barack Obama instó esta semana a los países grandes de la zona euro a asumir su liderazgo para apoyar a los estados más débiles.

Los inversores son cada vez más escépticos de que la zona euro pueda resolver su crisis. Los mercados de crédito ven una posibilidad del 90% de que Grecia caiga en cesación de pagos y cobraron un alto precio a Italia por colocar deuda.

El Parlamento Italiano aprobaría en el transcurso del miércoles un plan de austeridad por US$73.000 millones, para despejar las dudas sobre su solvencia.

El gobernador del banco central francés, Christian Noyer, dijo que la medida de Moody's sobre los bancos de su país era relativamente una buena noticia, al señalar que los ponía a la par con otros grandes bancos europeos considerados saludables como HSBC, Barclays y Deutsche Bank.

"Es una rebaja muy pequeña y las calificaciones de Moody's eran más altas que las de otras agencias, así que quedan con calificaciones iguales que otros o ligeramente mejores", agregó.

Algunos analistas y empresarios temen que un default griego y problemas bancarios en Italia puedan engendrar una crisis bancaria similar a las del 2007/2008.