Río de Janeiro.- La crisis económica que sufrió Brasil entre 2015 y 2016, la peor de su historia y que causó una caída acumulada del Producto Interno Bruto (PIB) de 7%, provocó el cierre de 2.085 empresas y dejó 400.836 desempleados, divulgó este jueves el gobierno brasileño.

     En su informe sobre la situación de la industria nacional durante 2016, el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) dijo que en 26 de los 29 sectores industriales del país hubo más despidos que contrataciones.

     Ampliando la muestra desde finales de 2013 a finales de 2016, el nivel de empleo en la industria brasileña bajó un 14,3%, lo que equivale a 1,3 millones de trabajadores brasileños menos.

     La pérdida de industrias y de puestos de trabajo motivó que las inversiones en el sector cayeran de 192.300 millones de reales (US$51.972 millones) a 185.900 millones de reales (US$49.575 millones) entre 2015 y 2016.

     Según el informe del IBGE, en 2015 el sector de productos minerales no metálicos fue el que más trabajadores perdió (-56.500), seguido del de coque, productos derivados del petróleo y biocombustibles (-35.600) y el de elaboración de muebles (-34.000).

     Según el Instituto, la industria brasileña finalizó 2016 con 321.200 unidades en el país y 7,7 millones de puestos de trabajo activos.

     El informe reveló que una quinta parte de las industrias dedicadas a la extracción desaparecieron en 2016, mientras que el 11% de los puestos de trabajo en el mismo sector fueron eliminados.

     La industria brasileña fue uno de los sectores más afectados por la crisis económica brasileña; el PIB nacional cayó un 3,5% en 2015 y repitió el mismo resultado en 2016, encadenando por primera vez dos años seguidos en negativo; no obstante, en 2017 creció nuevamente 1%.

     El crecimiento de Brasil, la mayor economía de América Latina, en 2017 estuvo impulsado por la industria, que aumentó su producción en un 2,5%, tras tres años seguidos en negativo.