Río de Janeiro. La crisis económica que sufrió Brasil entre 2015 y 2016, la peor de su historia y de la que aún se está recuperando, provocó un estancamiento en el desarrollo general de los municipios del país, cuyos peores efectos se sintieron en el mercado de trabajo de las más de 5.000 alcaldías que hay en el país, según un informe de la Federación de las Industrias de Río de Janeiro (Firjan).

En un amplio estudio, la Firjan analizó el nivel de desarrollo en empleo y renta de todos los municipios brasileños teniendo como parámetros la creación de empleo formal y renta, la masa salarial y la desigualdad de sueldos en el sector de trabajo formal.

Según el informe, la recesión económica redujo a más de la mitad el número de ciudades brasileñas desarrolladas en cuanto a empleo y renta. Mientras que en 2013 eran 1.761 ciudades con desarrollo alto o moderado, en 2016 la cifra había caído a 825.

Por su parte, el indicador de empleo y renta del total de municipios brasileños cayó más de un 20% entre 2013 y 2015. Aunque la Firjan detectó una ligera recuperación en 2016, el índice coloca a los municipios en un nivel de desarrollo regular.

Según el informe, lo más preocupante es que si se mantiene la mejor media de crecimiento de la serie histórica, registrada entre 2009 y 2012, con una expansión del 1,5%, solamente en el año 2027 se conseguirá volver al nivel de 2013.

Según el informe, lo más preocupante es que si se mantiene la mejor media de crecimiento de la serie histórica, registrada entre 2009 y 2012, con una expansión del 1,5%, solamente en el año 2027 se conseguirá volver al nivel de 2013.

"Se trata de más de una década perdida para el mercado de trabajo formal de los municipios brasileños", destacó la Firjan, que aseguró que durante la crisis Brasil perdió más de tres millones de puestos de empleo y ello se notó también en todas las ciudades del país.

Los indicadores de empleo y renta componen el índice general de desarrollo de la Firjan, junto al indicador de sanidad y educación básica. Todos los índices van de 0 a 1; cuanto más cerca del 1, más desarrollado.

Asimismo, la recesión frenó los avances en sanidad y educación básica de los municipios, pero al menos no logró sacarlos de un nivel de desarrollo moderado (alrededor de 0,76).

La grave crisis económica sufrida por Brasil entre 2015 y 2016 hizo caer su Producto Interno Bruto (PIB) en 7 puntos, encadenando por primera vez dos ejercicios seguidos en negativo.

En 2017, Brasil registró 1% de crecimiento, y la previsión es que lo haga en un 1,55% este año.