El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) tiene una importancia fundamental para América Latina y el Caribe porque podría ayudar a la concreción de las grandes obras de infraestructura necesarias para el desarrollo de los países de la región, enfatizaron hoy expertos argentinos.

En una entrevista exclusiva, Xinhua dialogó con los integrantes de la consultora Asia Viewers, un equipo dedicado a la investigación sobre temas de Asia, luego de que la entidad anunciara que la Junta de Gobernadores adoptó resoluciones para aprobar el ingreso de 13 candidatos, entre ellos Perú y Venezuela.

"El BAII es una organización financiera multilateral cuyo objetivo fundamental es financiar proyectos de infraestructura para mejorar la conectividad y el desarrollo económico", dijeron los analistas Andrés De Nichilo, Martín Dukart, Cecilia Peralta y Nadia Radulovich.

Los expertos añadieron que "el déficit de infraestructura en los países de Latinoamérica y el Caribe es evidente: los costos logísticos en América Latina y el Caribe (ALC) oscilan entre el 18% y el 35% del valor final de los productos, comparado con el 8 por ciento en países de la OCDE".

Para los analistas argentinos, "la región debe modernizar su infraestructura y logística y reducir sus costos de transporte, o puede correr el riesgo de obstruir una mayor productividad y desarrollo".

"El BAII es una organización fundamental para la concreción de las grandes obras de infraestructura necesarias para los países de Latinoamérica y el Caribe, ya que permitiría financiar montos considerables para mejorar la calidad del crecimiento económico (actual y proyectado), al mismo tiempo que permitiría a los gobiernos regionales liberar presupuesto para programas de inversión social", detallaron.

Resaltaron la relevancia de que el BAII tenga un perfil de inclusión y su llegada a la región, por ejemplo a través de la presencia de países miembro como Brasil, Perú y Venezuela.

"El BAII podría ser un actor de gran relevancia para la región en dos aspectos fundamentales: por un lado proporcionando el financiamiento de modo que la infraestructura local permita el desarrollo económico", explicaron.

Añadiendo que también podría posibilitar "un muy necesario ámbito de planeamiento y coordinación a mediano y largo plazo trayendo estabilidad y mejorando la gobernanza a nivel regional, superando las diferentes coyunturas que atraviesan las administraciones locales involucradas".

En ese contexto, recordaron que "la presencia china en América Latina es cada vez más fuerte, en especial con los países que mantiene relaciones estratégicas, como es el caso de Argentina. Es por esta razón que participar del BAII puede resultar beneficioso (para el país austral)".

También puede ser, resaltaron los analistas, "una oportunidad para el país en términos de obtener financiamiento para proyectos de infraestructura de gran envergadura".

"Sería fundamental que Argentina se sume como miembro del BAII para financiar grandes proyectos de infraestructura para generar mayor competitividad sistémica y promover el desarrollo económico sostenible y sustentable", recalcaron.

Los integrantes de Asia Viewers apuntaron a la posibilidad de que la iniciativa china de la Franja y la Ruta se extienda hacia Latinoamérica, "región que necesita de inversión en infraestructura y desarrollo de conectividad y logística".

"Esta nueva arquitectura financiera persigue el fin de generar una organización diferente con las necesidades de financiamiento mundial, no solo regional, y la generación de nuevos bienes públicos globales, además de complementar la influencia del FMI y del Banco Mundial", explicaron.

Consultados sobre qué tipo de beneficios traería a Argentina ser parte del BAII, los analistas mencionaron que, "en primer lugar, los proyectos financiados por el BAII generan oportunidades de licitación para bienes, obras de infraestructura y servicios".

Además, opinaron que es una plataforma interesante para la inserción del país en la región. "Ser miembro del banco permite estar presente en la región que tendrá el mayor desarrollo de infraestructura del mundo", gracias a la iniciativa de la Franja y la Ruta.

"La conectividad y las redes comerciales y de cooperación que se generan a partir del ingreso al Banco son otros elementos a destacar que pueden beneficiar al país", afirmaron los expertos.

"La situación en Argentina en cuanto a infraestructura es un reflejo de la situación general de Latinoamérica en este tema, por ende, no escapa a la realidad general donde el déficit de infraestructura muchas veces obstaculiza el crecimiento económico, al no permitir las mejores condiciones posibles para el mismo", observaron.

En cuanto a las áreas que serían las prioritarias para una eventual cooperación entre el BAII y Argentina, los especialistas destacaron entre otras "el sector de infraestructura para el desarrollo, mediante no solo el sector público, sino también la asociación público-privada; y la generación de negocios que empresas argentinas puedan realizar al participar en licitación de obras".

El BAII anunció el 23 de marzo que su Junta de Gobernadores adoptó resoluciones para aprobar el ingreso de 13 candidatos, marcando la primera vez que la entidad da la bienvenida a potenciales nuevos miembros desde su creación en 2015, con lo que el número de miembros aprobados del banco asciende a 70.

Los candidatos aprobados incluyen cinco países de la región asiática: Afganistán, Armenia, Fiyi, la Región Administrativa Especial de Hong Kong y Timor Oriental; así como ocho de fuera de la región: Bélgica, Canadá, Etiopía, Hungría, Irlanda, Sudán y los mencionados Perú y Venezuela.

"El interés en ingresar en el BAII de países de todo el mundo demuestra el rápido progreso obtenido para convertir al banco en una institución internacional", destacó el presidente del BAII, Jin Liqun.

Con sede en Beijing, la misión del BAII es mejorar el desarrollo económico y social en Asia mediante la inversión en proyectos de infraestructura de alta calidad, viables en términos financieros y amigables con el medio ambiente.

El BAII se enfocará en tres principales tareas este año: infraestructura sostenible, conectividad transfronteriza y movilización de capital privado. Ya ha aprobado préstamos para proyectos en una serie de países que incluyen a Omán y Azerbaiyán.