El debate sobre la tasa de interés ideal para la economía colombiana se reabrió a partir del comunicado del Banco de la República de la semana pasada que reveló un aumento de 0,25 puntos básicos situándola en 4,5%, pues según el presidente Juan Manuel Santos para mantener un nivel de crecimiento alto, el Emisor no debe seguir aumentando el indicador.

Para Eduardo Sarmiento, decano de la facultad de Economía de la Escuela de Ingenieros, “la reacción del presidente Santos fue incorrecta, porque las normas constitucionales determinan la independencia del Banco de la República, por lo que no tiene por qué intervenir”.

A pesar de esto, la misma Corte Constitucional se ha pronunciado estableciendo que la entidad no puede ser ajena al entorno de la economía del país, por lo que es pertinente preguntarse si la tasa de interés que se fijó la semana pasada fue la más saludable para la economía colombiana.

De acuerdo a Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa, “estamos muy cerca de la tasa de interés que más le conviene al país, ya sea si se mantiene en 4,5% o si aumenta 0,25 puntos básicos en la reunión codirectores de septiembre. Asimismo, consideramos que el indicador no debe superar los 4,75% en lo que resta del año, dado a que el PIB se encuentra muy cerca de su nivel óptimo, aunque proyectamos que para marzo de 2015 el Emisor podría aumentarlo hasta 5,25%”.

Es una posición que comparte Esteban González, analista de Alianza Valores, “estimamos que la tasa de referencia real debería ser entre 1,75% a 2,0%, y teniendo en cuenta que la inflación objetiva del Banco de la República es 3%, se puede establecer que la tasa de interés nominal (que es la suma de los dos índices anteriores y que es la que el Emisor anuncia cada mes) se situaría entre 4,75 y 5%. Por lo que en la medida que la inflación se mantenga estable, no hay motivos para pensar que la junta haga un aumento, aunque al final del año se podría observar un aumento hasta 4,7% o más si se materializa el Fenómeno del Niño.”

Eduardo Sarmiento tiene una opinión más para el debate: “El Banco de la República se ha equivocado al incrementar la tasa de interés, ya que esto acentúa la revaluación al incentivar que los capitales extranjeros entren al país. Eso está haciendo un enorme daño a toda la economía colombiana, puesto que impacta a la industria, a la agricultura y al empleo. A pesar de que se requiere hacer más investigaciones, el nivel saludable de este indicador podría estar entre 3% y 3,5%”.

Esto riñe con las estimaciones que el Banco de la República que establecen que para el final de 2014 la inversión extranjera directa se reducirá 5% frente 2013. Hay una clara diferencia de opiniones entre el decano de la facultad de Economía de la Escuela de Ingenieros y el Emisor sobre los posibilidades de revaluación en lo que resta del año.

Estas fueron las razones que tuvo en cuenta el Emisor para elevar la tasa en su pasada reunión:

•Se estima que la economía colombiana crecerá cerca de 5% en 2014, impulsada por el dinamismo de la demanda interna. La tasa de desempleo continúa disminuyendo en un contexto de fuerte crecimiento del empleo asalariado.

•En el primer semestre, el crecimiento económico de los socios comerciales de Colombia fue inferior al esperado. Sin embargo, para los próximos trimestres se prevé una mayor dinámica de la demanda externa, soportada en especial por la recuperación económica de los Estados Unidos.

•La disminución de la producción de petróleo respecto al año anterior y el declive del precio internacional del crudo implican una reducción en los ingresos de esta fuente que puede incidir en el comportamiento de la demanda interna.

•En julio la inflación anual al consumidor aumentó 10 puntos base y se situó en 2.89%. En contraste, el promedio de los cuatro indicadores de inflación básica monitoreados por el Banco disminuyó por segundo mes consecutivo y fue de 2,58%. Los pronósticos de inflación a diciembre y las expectativas a uno y más años se encuentran cerca del 3%.

•El crecimiento anual del crédito bancario ha disminuido en los últimos dos meses a pesar de que la transmisión de los incrementos en la tasa de interés de referencia a las tasas de interés activas y pasivas ha sido baja.