La posibilidad de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pueda cumplir la amenaza de sacar a su país del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es mínima si se considera que ésta decisión debe ser respaldada por el Congreso, mismo que apoya la modernización del acuerdo que entró en vigor en 1994, indicó César Buenrostro, socio de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG en México.

La Constitución de Estados Unidos le transmite autoridad tanto al presidente como al Congreso en asuntos de relaciones exteriores, por lo que si el mandatario estadunidense decidiera retirarse unilateralmente del TLCAN sin la aprobación del Congreso, el asunto se tendría que litigar en los tribunales federales”, dijo César Buenrostro.

Logros. Destacó que los logros inmediatos de las negociaciones que se pueden destacar son:

Pequeñas y medianas empresas. En la ronda más reciente, los representantes comerciales anunciaron un nuevo capítulo centrado en las pequeñas y medianas empresas, que tiene como fin apoyar la exportación de sus productos y servicios, así como su integración a cadenas de suministro más grandes en toda la región del TLCAN. “Tan sólo para México, esto podría beneficiar a las más de cuatro millones de empresas pequeñas y medianas que se tienen registradas y que actualmente aportan unicamente un 7.6% del total de exportaciones mexicanas, agregó el especialista.

Prácticas regulatorias. Es poco probable que el aumento en la cooperación aduanera y la mejora del movimiento transfronterizo de mercancías generen polémica; asimismo, en la última ronda de negociaciones se avanzó en las cuestiones de los procedimientos esenciales (como las declaraciones automáticas de origen, la armonización normativa y los formularios electrónicos).

Telecomunicaciones. La promoción de una mayor integración de los tres mercados para un sector que experimentó en México una reforma reciente y que, en su mayoría, quedó fuera del alcance en el acuerdo original. Asimismo, los tres países acordaron incluir algunas disposiciones relacionadas con el sector energético a fin de aprovechar la reciente reforma en México y promover inversiones regionales, así como una mayor integración.

Comercio electrónico. Se trata de un sector que nacía al momento del acuerdo original; es probable que la renegociación abarque de manera integral las operaciones de comercio electrónico. ¿Cuál es el único punto sujeto a debate? Estados Unidos podría presionar a México y Canadá para que aumenten sus umbrales de “montos sin pago de impuestos” con la intención de reestructurar y armonizar el proceso de importación y, al hacerlo, aumentar la competitividad de las mercancías de Estados Unidos y, con ello, aumentar las exportaciones.

Certidumbre. Los equipos técnicos de México, Estados Unidos y Canadá deben apostar por concretar acuerdos definitivos en el proceso de renegociación del tratado de libre comercio entre los tres países para incrementar la certidumbre de las inversiones en la región de América del Norte consideró César Buenrostro.

De acuerdo con el especialista, las delegaciones de los tres países “deben cerrar los capítulos en los que se vayan encontrando coincidencias” a fin de que los planes de inversión de las compañías sigan su curso en cada una de las naciones.

Es un buen signo que el tipo de cambio se siga manteniendo estable en las negociaciones”, pero será “mucho mejor si se van cerrando los capítulos, no importan que sean aquellos con temas sencillos, porque paulatinamente se tendrá que ir avanzando en los más complicados”, comentó el entrevistado.

“Lo más importante para las empresas que operan en una economía global no es simplemente si las reglas se negocian a su favor. Por el contrario, algo de suma importancia, y que reconocen los equipos de negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, es que haya visión a largo plazo (certeza) en el acuerdo”, concluyó César Buenrostro.