La iniciativa privada negocia con el gobierno federal una agenda de cuatro cambios fiscales para detonar las inversiones y la generación de empleos. Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), dijo que las propuestas tienen el objetivo de potencializar el crecimiento económico nacional en el corto plazo.

Los empresarios proponen:

Recuperar la deducibilidad inmediata de las inversiones
Incrementar a 100 por ciento la deducibilidad de las prestaciones laborales
Aumentar la deducibilidad de las personas físicas
Eficientar la devolución de impuestos a las empresas cumplidas.
De ser aprobadas estas propuestas, el efecto sobre la inversión sería inmediato, lo que sin duda se traduciría en la creación de una mayor cantidad de empleos, mayor consumo interno y por lo tanto mayor crecimiento económico”.
Juan Pablo Castañón, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, destacó que existe la voluntad de las autoridades para negociar incentivos fiscales acordes a las posibilidades financieras de la nación.

El lunes pasado el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, se comprometió, en una reunión privada con el sector empresarial, a generar un paquete de incentivos para impulsar las actividades productivas.

Sabemos que el trabajo de las autoridades es mantener unas finanzas públicas sanas, pero ellos también reconocen que estos incentivos les permitiría captar mayores impuestos en el mediano y largo plazo”.
Destacó que tanto el sector privado como las autoridades coinciden en que es importante trabajar no sólo en incentivos fiscales sino también en desregulación y acceso a financiamiento para multiplicar las inversiones y la creación de empleos.

Propuesta de cambios. El Consejo Coordinador Empresarial y la Coparmex proponen modificar los esquemas de:

INVERSIÓN EN ACTIVOS FIJOS. La Deducción Inmediata de las Inversiones de Activos Fijos (DIIAF) fue eliminada del esquema fiscal aplicable a partir del primero de enero de 2014 bajo el argumento de que no había sido eficiente para incrementar la inversión, especialmente de las empresas de pequeño y mediano tamaño, mientras que las grandes la habían utilizado para reducir su carga tributaria injustificadamente.

Gutiérrez Candiani asegura que el resultado de recuperar la deducción inmediata de las inversiones será la atracción de capitales, tanto de empresas que están instaladas en el país como de aquellas que buscan destinos competitivos para crecer.

Nuestra propuesta es que esta medida se aplique de manera general, pero si no es posible, que se considere hacerlo en sectores estratégicos”.

PRESTACIONES SOCIALES. Con la reducción del 100 a 53% la deducibilidad de prestaciones sociales adicionales al salario, el sector privado frenó sus planes de contratación debido a que se incrementó el costo laboral.

Estadísticas de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos, indican que el costo de un empleado con un sueldo mensual de 8 mil pesos para un patrón que otorga fondo de ahorro y despensa era de 14 mil 285 pesos en 2013, incluyendo costos de seguridad social y vivienda, pero con la Reforma Fiscal, este salario y prestaciones cuestan al empleador 15 mil 311 pesos.

Revertir esta medida permitiría a las empresas tener recursos disponibles para generar más empleos”, asegura Castañón.

PERSONAS FÍSICAS. El régimen fiscal establece que las personas físicas con ingresos anuales menores a 750 mil pesos deberán pagar una tasa de 30% de Impuesto Sobre la Renta, de 750 mil hasta un millón de 32 por ciento; de un millón hasta tres millones de 34 por ciento, y más de tres millones de 35%. Mientras que las deducciones personales, aquellos gastos que pueden restarse de la base gravable, tienen un tope. El límite es lo que resulte menor entre 10% del salario anual del contribuyente o cuatro salarios mínimos anuales.

La propuesta es que quienes más gastan puedan deducir más para que no se afecte el gasto de las clases que más erogan”, dijo Gerardo Gutiérrez Candiani.

DEVOLUCIONES FISCALES. Una de las principales demandas del sector productivo es que el Sistema de Administración Tributaria realice a tiempo la devolución del Impuesto al Valor Agregado.

Gutiérrez Candiani explicó que el retraso en la devolución de impuestos afecta gravemente el flujo de efectivo sobre todo de las empresas de pequeño y mediano tamaño. “El contribuyente cumplido debe de recibir un trato recíproco por parte de la autoridad, es decir, la devolución de los impuestos que le correspondan en tiempo y forma”. Destacó que en esta materia aún existen empresas que no han recibido su devolución.