La Habana. Cuba divulgó esta semana más información sobre la frágil situación de sus finanzas externas que en más de una década, mientras el gobierno busca inversión extranjera y créditos después de la repentina mejora de sus relaciones con Estados Unidos.

El gobierno reveló un saludable superávit en su cuenta corriente de US$1.000 millones en el 2014, con el apoyo de las remesas y la reexportación del petróleo que recibe a precios preferenciales de su aliado Venezuela.

Una estimación de las reservas en moneda extranjera, normalmente un secreto de Estado, también ha salido a la luz. Diplomáticos occidentales dijeron a Reuters que habían visto una cifra de US$10.000 millone en lo que parecía ser un informe económico oficial.

Las revelaciones siguieron al anuncio que hizo la semana pasada el presidente Barack Obama del restablecimiento de las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Cuba y el levantamiento de algunas sanciones económicas, en un drástico cambio tras más de cinco décadas de confrontación.

Necesitada de nuevos créditos, pero sin condiciones para entrar en el mercado de bonos, en los últimos cuatro años Cuba reestructuró miles de millones de dólares de su deuda con China, con acreedores comerciales de Japón, con México y Rusia, obteniendo reducciones sustanciales en las sumas adeudadas a cambio de planes de pagos que el país pueda cumplir.

"Para abrir las puertas de las finanzas internacionales, Cuba tendrá que ser mucho más transparente en la divulgación de los datos económicos, especialmente en su balance de pagos", dijo Richard Feinberg, autor de varios estudios sobre la necesidad de Cuba de incorporarse a la comunidad financiera internacional.

También ha aumentado significativamente los incentivos fiscales a la inversión extranjera, aunque las compañías dicen que los recortes impositivos no alcanzan y se quejan de la falta de información necesaria para tomar decisiones de inversión.

Las negociaciones de la deuda con el Club de París de naciones acreedoras podrían comenzar el próximo año después de 18 meses de contactos informales, según diplomáticos europeos, pero para que eso suceda, Cuba primero tendrá que abrir sus libros.

Eso pareció que hizo esta semana.

Cifras frescas. Diplomáticos dijeron que la cifra de las reservas de US$10.000 millones parecía factible debido a que el país estuvo ampliando las reservas por temor a la agitación política y económica en Venezuela. También planea unificar el sistema monetario doble y devaluar el tipo de cambio uno a uno con el dólar.

La última vez que Cuba reportó su deuda externa "activa", acumulada después de que declaró el incumplimiento de pagos a finales de la década de 1980, fue en 2011, cuando informó que era de US$13.900 millones.

El gobierno ya no informa la deuda "pasiva", previa al incumplimiento, que los economistas estiman en US$8.000 millones.

Pavel Vidal, un ex funcionario del Banco Central de Cuba que ahora vive en Colombia pero que sigue de cerca las finanzas cubanas, dijo que estima que la deuda externa está "entre US$25.000 y US$30.000 millones", y que es plausible la cifra de reservas de 10.000 millones de dólares.

La cuenta corriente de Cuba mostró un superávit de US$1.000 millones este año, pero se reducirá a 5 millones de dólares en 2015 cuando el país aumente las importaciones en un 13% para estimular el crecimiento, según el ministro de Economía, Marino Murillo.

Esto representa una admisión importante para un país que normalmente espera tres años para reportar ese tipo de información. El funcionario la reveló en una sesión a puertas cerradas en la Asamblea Nacional la semana pasada y fue transmitida por los medios estatales el lunes.

Desde que el presidente Raúl Castro reemplazó a su hermano mayor Fidel en 2008, el país ha conseguido cifras de superávit comercial y en cuenta corriente significativas después de años de déficit.

Las exportaciones han subido más de 50% mientras que las importaciones aumentaron menos de 8% mientras el gobierno intenta recuperar credibilidad internacional con una mejora de sus finanzas y el cumplimiento de pagos de la deuda.

Las remesas totalizaron US$1.700 millones este año y la reexportación del crudo venezolano generó US$765 millones, dijo Murillo, ofreciendo una revisión bastante detallada de la cuenta corriente por primera vez en más de una década.

Dijo además que el pago de dividendos a los socios de empresas conjuntas extranjeras aumentaría desde US$120 millones este año a US$447 millones en 2015.

Más sorprendente aún, Murillo, el hombre encargado por Castro de desmantelar la vieja economía de estilo soviético y construir un comunismo similar al de los países asiáticos, dijo que el país había obtenido US$5.700 millones en créditos para cubrir la misma cantidad en pagos de la deuda en 2015.

"Para abrir las puertas de las finanzas internacionales, Cuba tendrá que ser mucho más transparente en la divulgación de los datos económicos, especialmente en su balance de pagos", dijo Richard Feinberg, autor de varios estudios sobre la necesidad de Cuba de incorporarse a la comunidad financiera internacional.

"Esta nueva publicación de datos es un paso en la dirección correcta", agregó.