La Habana. Xinhua. El gobierno cubano aprobó un grupo de medidas dirigidas a legitimar la autonomía de las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), como parte de la "actualización" del modelo económico socialista de la isla.

La intención de las nuevas disposiciones del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros es lograr una gestión más eficiente y eliminar las ataduras que las frenaron durante años.

De acuerdo con el Nuevo Reglamento General, publicado este martes por la Gaceta Oficial Extraordinaria número 37, las UBPC cuentan ahora con la posibilidad de poder establecer contratos de forma directa con las empresas suministradoras de insumos de la agricultura.

También se eliminaron las restricciones que impedían la prestación de servicios y ventas de insumos sin intermediarios a esas unidades, reconociendo así su personalidad jurídica.

La empresa a cuyo sistema de producción se vincula la UBPC solo velará por el cumplimiento de las normas técnicas de los procesos productivos y la contratación que responda a la demanda estatal.

En tal sentido, lo no contratado o el excedente de sus producciones podrá ser comercializado de manera libre.

Para el nuevo reglamento, que entrará en vigor de forma inmediata, se tuvo en cuenta las recomendaciones emitidas durante un estudio realizado en las 1.989 cooperativas existentes en el país.

Las UBPC surgieron en 1993 como opción para palear la difícil situación de la agricultura cubana, en medio de la aguda crisis económica que se desató en la ínsula tras la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista europeo, sus principales socios comerciales.

Estas unidades, que predominan en el agro cubano actual, se caracterizan por la producción en común, al igual que los medios de producción, excepto la tierra, la cual les fue entregada en condiciones de usufructo, por tiempo indefinido.

El diario oficial "Granma" señaló este martes que la supuesta autonomía que tuvieron esas entidades en su concepción fundacional pocas veces se logró en la práctica, pues las empresas estatales se relacionaron con ellas como dependencias inmediatas y muchas veces impusieron planes y dirigentes.

La personalidad jurídica de dichas formas de producción cooperativa quedó relegada al plano de la sujeción y el no reconocimiento, al punto de que no podían establecer relaciones contractuales con otras entidades estatales.

Según cifras oficiales, las UBPC cuentan con un área de más de 1 millón 770.000 hectáreas, lo que representa alrededor del 28 por ciento de la superficie agrícola del país.

Sin embargo, el 23% de las tierras que administran se mantienen ociosas, muestra de la subutilización de su potencial y, por consiguiente, de las bajas producciones registradas, apuntó el rotativo.

Añadió que al término de 2010, alrededor del 15% de esas entidades económicas cerraron con pérdidas y un 6 por ciento ni siquiera presentó balance económico.

"Producían de milagro", expresó Julio A. Martínez Roque, director nacional de Atención a las Unidades Productoras en el ministerio de la Agricultura.

A partir del año próximo, para contribuir a su fortalecimiento financiero, las UBPC estarán exoneradas de la declaración y liquidación del Impuesto sobre Utilidades previsto en la recién aprobada Ley Tributaria por un período de hasta cinco años, y les serán condonadas las deudas vencidas con el fisco.

"Ahora el reto está en que las UBPC sepan vencer, en la práctica, la dependencia histórica que han tenido de las empresas, y aprovechen al máximo las nuevas oportunidades", dijo Martínez Roque, quien subrayó que "la voluntad de salvarlas ya es un hecho".