La Habana. Cuba devaluó su peso convertible (CUC) en 8%, en un movimiento destinado a captar más divisas y estimular las exportaciones, dijo este lunes una resolución del Banco Central publicada en el diario oficial Granma.

El peso convertible se mantenía desde 2005 valorado en 1,08 dólares, pero tras la resolución de la autoridad monetaria, queda ahora nivelado frente al dólar en una paridad uno a uno.

"Esta decisión significa un paso discreto dirigido a propiciar una mejoría en el balance de divisas del país (...), favorecerá el establecimiento de condiciones más propicias en nuestras relaciones financieras externas", dijo la resolución del Banco Central.

El instituto emisor agregó que los huracanes que azotaron a la isla en el 2008, la crisis económica internacional y la "gran volatilidad de los mercados monetarios" llevaron a la decisión de "restablecer la paridad entre el peso convertible y el estadounidense".

Expertos internacionales y economistas en Cuba aplaudieron la decisión.

"Esta es una medida muy importante que los economistas cubanos y expertos extranjeros en Cuba han estado recomendando desde hace años", dijo el economista cubano-estadounidense Carmelo Mesa-Lago, profesor de la Universidad de Pittsburgh.

"Esto debería reducir la sobreestimación significativa del CUC que causa todo tipo de distorsiones, hacer más barato el turismo para los cubano-estadounidenses, los estadounidenses y de los países latinoamericanos en el área del dólar, y estimular el envío de remesas", aáadió a Reuters.

Cuba ha empezado a salir de una grave crisis de liquidez que se inició a finales del 2008 y que la llevó a congelar cientos de millones de dólares en cuentas bancarias de proveedores extranjeros, argumentando que no tenía divisas para cumplir con los depósitos en CUC.

La mayoría de las cuentas han sido descongeladas o se han firmado acuerdos de pago, pero la decisión deterioró la confianza en el CUC y en los bancos del Estado.

La resolución dijo que otra de las razones para devaluar el peso CUC fueron las limitaciones que se vieron "obligados a imponer a finales del año 2008 en los pagos desde los bancos cubanos a los suministradores extranjeros".

El presidente cubano, Raúl Castro, redujo drásticamente las importaciones en el 2009 y el 2010, y al mismo tiempo promovió las exportaciones y la sustitución de los bienes importados para hacer frente a la crisis financiera.

La balanza comercial de Cuba, incluyendo el sector servicios, registró un superávit de US$3.900 millones en 2010, según cifras del Gobierno, en comparación con el saldo positivo de US$2.000 millones en 2009 y un déficit de US$2.300 millones en 2008.

La nueva tasa de cambio del CUC beneficiará a los turistas extranjeros y a los cubanos que reciben remesas del exterior, aunque sigue en vigor un impuesto en dólares del 10 por ciento debido al embargo de Estados Unidos, que hace más difícil para el gobierno cubano usar la moneda estadounidense.

"No hay duda de que la medida beneficiará a los turistas y a los cubanos que reciben remesas desde el exterior, no sólo de Estados Unidos", dijo a Reuters un empleado de la compañía estatal cubana CADECA, que pidió no ser identificado.

"La penalización en el tipo de cambio ahora es menor. Antes por cada US$100 le daban al cliente 80 CUC y ahora, por cada 100 dólares, le entregan 87,10 CUC", destacó.

Las empresas extranjeras que hacen negocios con la isla se han quejado de que el CUC estaba sobrevaluado.

Cuba tiene un sistema de doble moneda: el peso convertible y el peso local (moneda nacional). El tipo de cambio actual en las calles del país es de 24 pesos (moneda nacional) por cada peso convertible en la venta, mientras que para comprar un peso convertible se deben pagar 25 pesos (moneda nacional).

La resolución dijo además que el tipo de cambio doméstico se mantuvo igual y la paridad oficial de un dólar por un CUC, utilizada para la contabilidad empresarial, también se conservó idéntica.