Lima. La III Cumbre Empresarial de América del Sur y Países Arabes (ASPA), que dará comienzo este lunes en la capital peruana, en paralelo con la III Cumbre de jefes de Estado y de gobierno, será una clara oportunidad para sentar las bases para el incremento de la cooperación bidireccional.

Uno de los temas que podría acaparar mayor atención son las inversiones árabes en la región sudamericana, concretamente en infraestructuras, tecnología hídrica e hidrocarburos (petróleo y gas natural) en la generación de polos petroquímicos.

En el caso de Perú, la mayor inversión árabe, US$750 millones, se tradujo en la renovación y ampliación del terminal de contendores Muelle Sur en la provincia constitucional del Callao, a 14 kilómetros al oeste de Lima, concesionada a una subsidiaria de la empresa Dubai Ports World (DPW) desde 2010.

En su primer año de operaciones movilizó más de un millón de contendores de 20 pies (TEUs), con grúas pórticos que movilizan 30 contenedores por hora y reducen la estadía de las naves a 15 horas en promedio (lo que antes demandaba tres días), a la vez que el atracadero recibe barcos Super Post Panamax de 350 metros de largo.

El viceministro peruano de Comercio Exterior, Carlos Posada, se mostró optimista hacia el futuro, precisando que el cónclave empresarial podría favorecer a Perú con una inversión de empresas árabes que rondaría los US$3.000 millones.

"Los países árabes no invierten en pequeña cantidad sino en grande. Y Perú tiene que proyectarse también en grande, trascender a las cifras macroeconómicas", apuntó.

El alto ejecutivo de la Sociedad de Comercio Exterior de Perú, Eduardo Ferreyros, entidad coorganizadora del cónclave empresarial, puntualizó que los inversionistas árabes tienen interés en colocar sus capitales no solo en infraestructuras sino también en energía, minería, telecomunicaciones, turismo, manejo de agua (desalinización) y en agroindustria, entre otros rubros.

Al respecto, subrayó que los árabes y sus contrapartes sudamericanos seguirán con atención, orientándose a alianzas estratégicas, los temas a tratar con la exposición de dignatarios de ambas regiones, el lunes en el Swissotel del distrito limeño de San Isidro.

Entre ellos, el de tender puentes, referido a cómo la infraestructura puede impulsar el crecimiento económico y la conectividad, a cargo del presidente del Líbano, el General Michel Sleiman; la seguridad alimentaria, con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff; el futuro de la energía, con el presidente de Colombia, Juan Santos; sobre los recursos naturales, con el emir del Estado de Qatar, Sheikh Hamad Bin Khlaifa Al Thani; y, las oportunidad que podrían encontrar los dos bloques, a cargo del presidente de Comexperú, Carlos Chiappori.

Complementándose la cita empresarial el martes día 2 de octubre, cuando Perú destaque a través de sus ministros las oportunidades que ofrece a través de temas como el favorable clima de inversión, las fuentes y sosteniblidad energéticas, la articulación de infraestructuras para la integración, el desarrollo urbano, y la competitividad peruana como productor de alimentos.

En términos generales, el intercambio comercial entre América del Sur y los Países Arabes es relativamente baja. En el caso de Perú con la región arábiga sumó US$105 millones en 2011, y se espera que esta cifra se incremente tanto con productos agrícolas como pesqueros y de confecciones textiles, dijo Eduardo Ferreyros.

El principal comprador de productos peruanos del bloque árabe es Argelia, por un valor de US$47,3 millones en 2011, cifra que representa una tasa del 0,69 por ciento comparado con el primer socio comercial de Perú, China que adquirió mercancías por US$6.963 millones el mismo año.

La III Cumbre Empresarial según datos preliminares contará con la asistencia de entre 400 y 700 empresarios sudamericanos y árabes.