Bruselas. Los líderes de la Unión Europea discutirán la posibilidad de aumentar el fondo de rescate de la zona euro por 440.000 millones de euros (US$604.000 millones) durante un encuentro este viernes y buscarán acordar la mejor forma para resolver la crisis de deuda del bloque.

Francia y Alemania presentarán propuestas para una coordinación económica y fiscal más estricta, medidas que esperan sean incluidas en un "paquete amplio" que los líderes podrían aprobar en marzo, así como una serie de cambios al Fondo de Estabilidad Financiera Europea (EFSF), el fondo de rescate creado en mayo.

"Vamos a hablar sobre cómo preparar las decisiones que siguen siendo necesarias, en particular en lo que respecta a un mecanismo permanente contra las crisis que va a ser aprobado en marzo", dijo la canciller alemana, Angela Merkel, a los periodistas a su llegada al encuentro.

En un borrador de las conclusiones del encuentro, los 27 jefes de estado señalan que considerarán "propuestas concretas" para fortalecer el EFSF, de manera de "asegurar la flexibilidad y la capacidad financiera necesaria para entregar el respaldo adecuado".

No se esperan decisiones concretas en la reunión de un día, y diplomáticos han descrito la cita como un ejercicio para evaluar el avance desde que los líderes se dieron cita por última vez a mediados de diciembre.

En una señal de que la confianza de los inversionistas está retornando, los costos de endeudamiento de España cayeron significativamente en una subasta de deuda de este jueves.

Desde esa reunión, la inquietud respecto a la posibilidad que la crisis -que se ha prolongado por un año- pase de Grecia e Irlanda a Portugal, España o más allá ha ido declinando.

"Los mercados están cambiando, las dudas sobre la solidez del euro y la zona euro se están disipando", dijo una fuente francesa este jueves. "Este es el momento para dar un gran paso adelante", afirmó.

Luego de un año de tratar de sofocar los problemas de deuda soberana, los funcionarios se han visto animados por la relativa calma en los mercados financieros en las últimas semanas.

Pero ellos reconocen que no acordar medidas concretas antes de la próxima cumbre fijada para el 24-25 de marzo podría reavivar los problemas.

En una señal de que la confianza de los inversionistas está retornando, los costos de endeudamiento de España cayeron significativamente en una subasta de deuda de este jueves. En la misma línea, recientemente Portugal ha tenido alentadoras colocaciones de bonos.

Fortalecer el EFSF ha sido uno de los temas centrales de discusión durante meses, después de que quedara claro que su capacidad efectiva de préstamo era sólo de 250.000 millones de euros, y no de 440.000 millones, debido a la necesidad de guardar colchones de capital para preservar su calificación

"AAA".

Ante sus limitaciones de préstamo, se teme que si Portugal y España piden un rescate al mismo tiempo, el EFSF no tendría suficientes fondos para ayudar a los dos.

El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien se reunirá con los líderes de la UE durante el almuerzo, ha respaldado la expansión del EFSF y ha abogado por una mayor flexibilidad del fondo, para que no sólo sea un prestamista de último recurso.

Una propuesta para aumentar su capacidad plantea que los seis países de la zona euro con calificación de crédito "AAA" aumenten sus garantías dentro del fondo, mientras que los 11 restantes tendrían que hacer depósitos en efectivo para potenciar al fondo.

Otra considera la posibilidad de que el fondo compre bonos de los países de la zona euro en problemas, bien sea de manera directa en el mercado primario o prestando dinero a los estados para que estos compren bonos, según autoridades de la zona euro.

También es probable que las discusiones del viernes aborden los rescates otorgados a Irlanda y Grecia, y si la tasa de interés cobrada en sus préstamos puede ser reducida o el plazo de los préstamos ampliado.

Renuencia alemania

El EFSF es el arma más importante dentro del arsenal de la UE, pero aún existen grandes discordancias sobre si este debe crecer. Alemania se aferra a su postura respecto a compromisos presupuestarios más estrictos de parte de otros países de la zona monetaria a cambio de cualquier modificación al fondo.

Esta semana, un funcionario alemán pareció cerrar la puerta a una de las propuestas, al señalar que la compra de bonos no era una opción.

"No está dentro de nuestros intereses que el EFSF pueda comprar bonos. Esto no es práctico", sostuvo.

En sus propuestas, Francia y Alemania presentarían planes para una disciplina fiscal más estricta, incluyendo la idea de un "freno a la deuda", que establecería un límite constitucional a los déficits de los miembros de la zona euro.

"Queremos aumentar nuestra competitividad y crecer de manera más coherente dentro de la zona euro, y también invitamos a otros países a participar", dijo Merkel.

Las ideas de Berlín también incluyen elevar la edad de jubilación dependiendo de los factores demográficos de cada país, limitar los incrementos salariales y acordar una base impositiva común para las corporaciones.

"Espero avanzar en un plan económico amplio que hemos preparado para la zona euro y para toda la UE", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, al llegar al encuentro. "Las ideas presentadas por algunos países miembros se acomodan muy bien con esta postura general de reforzar nuestra gobernanza", indicó.

Sin embargo, aún existe el riesgo de que el encuentro del viernes subraye las deferencias entre los países del bloque, con Alemania, Francia, Finlandia y Holanda en un bando, y España, Italia, Grecia y otros más, en el contrario.