Tokio. Los débiles datos económicos en Japón y una caída del dólar a un mínimo de ocho meses frente al yen este miércoles aumentaron la presión sobre los líderes en Tokio para adoptar nuevas medidas tendientes a alentar a una frágil recuperación de la actividad productiva.

Este miércoles se conoció que los pedidos de maquinaria en el sector privado, un dato volátil considerado como un indicador del gasto de capital, crecieron 1,6% en junio, muy por debajo de las expectativas de un alza de 5,5%.

Las empresas manufactureras sondeadas en el dato elaborado por la Oficina del Gabinete esperaban que los pedidos, que excluyen la demanda de barcos y maquinaria para plantas de generación de energía, crezcan sólo 0,8% en el trimestre entre julio y septiembre frente al trimestre anterior.

Entre abril y junio, los pedidos crecieron 0,3%.

Otros datos del miércoles mostraron que los precios mayoristas cayeron 0,1% en el año hasta julio, frente a una proyección de un alza de 0,1%, poniendo de manifiesto la persistente deflación que vive el país. Los precios al consumidor anotan caídas anuales en 16 meses consecutivos.

"Muchas compañías no esperan que el crecimiento económico de Japón se acelere con fuerza, por lo que es difícil para el sector corporativo aumentar sus gastos", dijo Kiichi Murashima, economista de Citigroup Global Markets en Tokio.

El comité de política monetaria de la Fed dijo este martes que usaría el dinero proveniente de bonos vencidos para comprar más deuda del gobierno, un paso con el que busca dar un nuevo impulso a la economía.

El Banco de Japón se abstuvo este martes de adoptar nuevas política para combatir la apreciación del yen, guardando sus municiones en caso de que el yen suba aún más significativamente.

"La Fed hizo un anuncio y tras esto los movimientos de los mercados pasaron hacia un sólo sentido", dijo el ministro de Finanzas, Yoshihiko Noda, a periodistas después de que el dólar cayera por debajo de los 85 yenes.

"En cualquier caso, movimientos excesivos y desordenados en el mercado cambiario afectarán negativamente la estabilidad de la economía y los mercados financieros. Por esto, estoy viendo los movimientos de los mercados con suma atención", afirmó.

Un sondeo de Reuters mostró que se espera que los datos del 16 de agosto muestren que el crecimiento de la economía japonesa se redujo a la mitad en el segundo trimestre, a 0,6%, desde 1,2% en el trimestre previo, tras una desaceleración en el crecimiento de las exportaciones y el consumo privado.

Fantasma del yen. La especulación del mercado respecto a que el Banco de Japón tenga que expandir aún más su política monetaria ha aumentado a medida que las autoridades del país suben el tono a sus advertencias respecto a una caída del dólar frente al yen, lo que se teme podría afectar las exportaciones.

Si el dólar cae por debajo de 84,82 yenes marcaría un mínimo en 15 años.

Las autoridades japonesas mostraron nuevas señales de incertidumbre sobre cómo poner un freno al alza del yen y dar un impulso a la economía.

"Una apreciación acelerada en el yen impulsaría los factores deflacionarios, por lo que el gobierno y el Banco de Japón deben actuar en conjunto considerando qué hacer dado nuestro compromiso de actuar contra la deflación", dijo a Reuters Kohei Otsuka, viceministro de Banca.

Pero el ministro de Comercio, Masayuki Naoshima, adoptó un tono más cauteloso, sugiriendo que aún no se requerían nuevas medidas. Los funcionarios deben vigilar de cerca la economía antes de considerar estímulos adicionales, dijo según reportes de la agencia de noticias Jiji.

Una desaceleración en la recuperación estadounidense, que llevó a la Reserva Federal a tomar nuevas medidas para respaldar la economía, y un menor crecimiento en China podrían plantear obstáculos adicionales para Japón, debido a su dependencia de la demanda extranjera.

"Dado el débil desempeño de la economía estadounidense, la economía japonesa probablemente sufra más adelante en el año, por lo que el Banco de Japón querrá guardar medidas para entonces", dijo Seiji Shiraishi, economista jefe para Japón de HSBC.

El Banco de Japón recortó su tasa de interés a 0,1% durante la crisis económica y ha establecido una serie de operaciones de préstamos bancarios para dar un respaldo a la recuperación.

"Lo ideal sería que los bancos centrales estuvieran mirando hacia adelante, pero al Banco de Japón casi no le quedan medidas. No es bueno que un banco central mire hacia el pasado, pero el Banco de Japón no lo puede evitar", dijo Shiraishi.

De hecho, la falta de medidas de parte del Banco de Japón podría ser contraproducente, señalan analistas, debido a que la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de volver a comprar bonos del Gobierno aumentará el atractivo del yen frente al dólar.