Davos. Los empresarios reunidos en Davos están desesperados por demostrar su generosidad y conciencia social, en un intento por mejorar la dañada imagen del privilegiado "1%", pero aún no logran convencer a sus detractores.

"Los presidentes ejecutivos tienen más trabajo que nunca porque tienen que responder tanto a sus accionistas como a todo el mundo ", dijo Mark Penn, jefe de relaciones públicas de la firma Burson-Marsteller, que asesora a importantes ejecutivos y políticos.

"Los clientes con los que trabajo hoy, todos entienden que las compañías tienen que ser socialmente responsables (...) Esto ha pasado de ser algo que muchas firmas rechazaban a ser una apuesta para cada empresa", agregó.

Los ejecutivos del Foro Económico Mundial están debatiendo cómo hacer para lidiar con el malestar social generado por la crisis económica, mientras los endeudados gobiernos recortan el gasto y suben los impuestos para intentar equilibrar sus presupuestos.

"Hay un fuerte ímpetu de esta generación para ir más allá de la ganancia", señaló Liesel Pritzker Simmons, heredera de la fortuna de la cadena hotelera Hyatt, en un evento en Davos auspiciado por el banco suizo Credit Suisse para discutir las tendencias en filantropía.

"No es solamente que está de moda o queda bien. Luego de experimentar la reciente crisis a una edad relativamente joven, no tengo confianza en los mercados de capital tradicionales", dijo Pritzger, que colabora en una fundación educativa.

El presidente ejecutivo de JPMorgan Chase & Co, Jamie Dimon, atribuyó motivos nobles a la decisión de su banco de no retirar inversiones de la inestable zona euro, diciendo que el compromiso es "principalmente social y parcialmente económico".

Un estudio publicado la semana pasada por la firma de relaciones públicas Edelman mostró que la confianza en los empresarios cayó 12 puntos porcentuales, al 38 por ciento, el mayor descenso en nueve años. Pero la fe en los funcionarios de Gobierno quedó aún más abajo, con apenas un 29 por ciento.

"Ahora los negocios están mejor ubicados que los gobiernos para liderar la salida a la crisis de confianza", opinó Richard Edelman. "Pero tiene que cambiar el equilibrio para que las empresas sean vistas como una fuerza para el bien y un motor para la ganancia", agregó.

Sin embargo, los manifestantes del movimiento "Occupy" que acampan en iglús en Davos y fueron rechazados este viernes cuando intentaron entrar al centro de conferencias del foro, no están convencidos.

"No creo que estas personas sean genuinamente buenas o malas. Pero esta no es la solución. Debemos empoderar a las personas y no hacerlas dependientes de la filantropía", dijo el activista Laurent Moeri. "La responsabilidad social corporativa es sólo una forma de atraer a los clientes. Soy muy ambiguo con respecto a eso", añadió.

Penn, ex encuestador de la Casa Blanca durante la presidencia de Bill Clinton, publicó un "índice de reputación empresaria" de 6.000 compañías este viernes, que mostró que algunas industrias, como la bancaria, siguen teniendo serios problemas de imagen.

"La industria de la tecnología en general tuvo buenas notas porque es considerada como innovadora y visionaria", explicó. "Los bancos y las petroleras fueron los peores en el ranking y claramente tienen que hacer un gran trabajo de recuperación sobre sus ciudadanos y su reputación corporativa", agregó.