Londres. El euro caía este jueves tras conocerse que los datos PMI de la zona euro fueron mucho más débiles de lo previsto y de que los diferenciales de rentabilidad de Irlanda subieron a un nuevo máximo.

Esto llevó a la moneda única a revertir algunas de las recientes ganancias obtenidas frente al dólar cuando la Reserva Federal de los Estados Unidos confirmó este martes que está considerando todavía más expansión cuantitativa.

China también había hecho empeorar las cosas para la moneda estadounidense cuando el primer ministro, Wen Jiabao, descartó acelerar el reciente aumento gradual del yuan.

El PMI de la zona euro, en el que el índice compuesto cayó a 53,8 este mes desde 56,2 de agosto, sugirió que la economía del área se está desacelerando aún más rápido de lo que había sido previsto.

Una caída en el PMI de Alemania fue especialmente decepcionante, ya que ese país, una de las economías del núcleo de la zona euro, había mostrado previamente considerables señales de fortaleza.

Los nuevos datos podrían aumentar ahora la presión sobre el Banco Central Europeo para que relaje su política monetaria aún más.

Por otro lado, los inversores seguían nerviosos sobre el riesgo de la deuda soberana en la eurozona, y el diferencial de rentabilidad del bono irlandés a 10 años alcanzó los 426 puntos básicos, el nivel más alto desde la creación del euro. El coste de asegurar la deuda de Irlanda en el mercado de coberturas por impago también se elevó a un nuevo nivel récord.

Fue precisamente ese cambio de expectativas para la política monetaria de Estados Unidos a principios de esta semana lo que envió al dólar a la baja de forma pronunciada frente a la mayor parte de divisas. La Fed indicó que una mayor expansión monetaria podría ser necesaria.

Es muy poco probable que los datos de Estados Unidos que se conocerán este jueves cambien esta evaluación pesimista. Se espera que el dato de venta de viviendas en Estados Unidos muestre un incremento del 7% en agosto, pero esto difícilmente cambiará la pronunciada caída del 27,2% en el dato de ventas de julio.

Mientras tanto, se espera que las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo semanales muestren el final de las recientes mejoras en el número de reclamaciones, con un aumento de 3.000 personas esta semana, después de caer 3.000 la semana anterior.

China ha dejado claro que tampoco hará las cosas más fáciles para los exportadores de Estados Unidos, tras la advertencia del primer ministro de que Pekín no acelerará su actual política monetaria que sólo permite que el yuan se aprecie un poco cada vez.

El primer ministro chino, que tiene previsto reunirse con el presidente Barak Obama en la sede de Naciones Unidas en Nueva York esta semana, dijo que no existen condiciones para una mayor apreciación del yuan.

Hizo sus comentarios mientras la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, afirmaba que es hora de que el Congreso apruebe una legislación para dar poder al Gobierno en sus negociaciones con China sobre la manipulación de la moneda.

Otra reunión entre Obama y el primer ministro japonés, Naoto Kan, este jueves también se centrará en los mercados de divisas.

A pesar de que la amenaza de más intervención del Banco de Japón sigue dando cierto soporte al dólar frente al yen, no se espera que el banco central se mueva de nuevo hasta después de la reunión de Obama con Kan.

A pesar de la intervención masiva de la semana pasada del Banco de Japón para impedir que el dólar cayera muy por debajo de los 83 yenes, ha habido escasas críticas explícitas de Estados Unidos, que normalmente se oponen a la interferencia oficial en los mercados de divisas.

El mercado ahora estará buscando para ver si Obama hace alguna referencia a la intervención o la fuerza de la moneda japonesa.

A media mañana, el euro caía a US$1.3338-42 desde los US$ 1.3394 de última hora de este miércoles en Nueva York, según EBS. El euro había logrado alcanzar los US$1.3414 en los mercados asiáticos con la mayoría de los principales mercados de la región cerrados por festivo.

La moneda única también caía a 112,70-75 yenes desde 113,22 yenes, mientras que el dólar bajaba un poco hasta 84,47-52 yenes desde 84,54 yenes.

El dólar caía a 0,9858-62 francos suizos desde 0,9864 francos suizos, mientras que la libra subía a US$1.5693-95 desde US$1.5669.