Esperado por todos es el anuncio que la Reserva Federal de EE.UU. haga este jueves. Sin embargo, es poco probable que el organismo se embarque en una nueva ola de compra de bonos, y persisten las dudas sobre la eficacia probable de tal medida.

Pese a lo anterior, Ben Bernanke, ha dicho que el central no se quedará de brazos cruzados y que está preparado para toamra las medidas necesarias.

Para el analista de Saxo Bank Peter Bo Kiaer, más allá de lo que hoy anuncie la Reserva Federal acerca de cualquier extensión, giro o vuelta en su política monetaria, lo más seguro es que nada logre satisfacer las elevadas expectativas que tienen los inversores sobre un posible empuje (incentivo) rápido y a la vez duradero en la economía de los Estados Unidos. Probablemente, la reacción inmediata será la decepción.

Lo único que podría provocar que los mercados mantengan una tendencia algo alcista sería que los inversores sedientos de rentabilidad estimulen a los sectores defensivos. Si esto se consigue en los mercados, sin dudas se puede esperar que, en contraste, los sectores cíclicos (muy esperanzadores) se vean negativamente afectados.

En este sentido el analista ha manifestado sobre el Modus Operandi de la Reserva Federal y aún no encuentra razones para cambiar de opinión acerca de este punto.

Las últimas declaraciones de la Fed señalaban: “Al concluir el debate, los miembros acordaron que controlarían muy de cerca los logros económicos y financieros y sopesarían cuidadosamente los posibles beneficios y costos de varias herramientas para evaluar si se justificaba la aplicación de una nueva política”.

Entonces, ¿qué es lo que la Reserva Federal puede aportar de nuevo, además de distorsión en los mercados financieros y también en la economía real?.

Si se analiza cuáles fueron hasta ahora las acciones de la Fed, podremos comprender un poco más. La tasa de la Reserva Federalse ha reducido del 5,25% al 0,25% desde el comienzo de la crisis financiera

1482

Sumado a esto, la Fed amplió su balance para acompasarse a cifras de trillones de dólares, según muestra el siguiente gráfico.
 

1486No solamente la Fed ha anunciado que la tasa se mantendrá baja a lo largo del 2013, sino que la tendencia continuará en el 2014. De esta forma, el principal organismo monetario de los EE.UU. firmó un contrato con “el mercado”.

¿Qué va a aportar de nuevo la Reserva Federal?

Una de las posibilidades es la extensión de las tasas deprimidas, no solo durante el 2014 sino tal vez también en el 2015, y podría provocar una caída de los mercados. Esto es lo primero y lo más importante, dado que solo sirve para que las compañías en apuro se mantengan vivas por más tiempo y mantiene la presión sobre los márgenes en las compañías con mejor desempeño.

En segundo lugar, extiende el sufrimiento a los jubilados, dado que su pan de cada día - el rendimiento sobre sus ahorros - continuará siendo inexistente. Entonces, tiene como resultado que el consumo privado de este grupo tan significativo está sufriendo mucho. El patrimonio es alrededor de 20% menor de lo que sería si la rentabilidad no se hubiese mantenido en un nivel tan bajo durante tanto tiempo. Por lo tanto, las medidas de la Reserva Federal son en realidad contraproducentes.

Otra posibilidad es que el organismo que preside Ben Bernanke también pueda comprar algunos bonos. Pero la curva de rentabilidad no es tan diferente ahora de lo que ha sido durante un tiempo. Además, ¿importa realmente si la rentabilidad es 1,25% o 1,50% sobre los bonos del tesoro a 10 años? Para el gobierno si, pero para usted y para quien escribe este artículo, en realidad no lo es.

1487Parecería que ahora la Reserva Federal habla en serio y Bernanke espera no tener que implementar otra relajación cuantitativa (QE). Veremos una intervención (perceptible) en los mercados cuando el pánico llegue a su punto más alto, pero no antes.

La QE sirve como difusor del pánico, pero carecemos de evidencia acerca de que sea un “potenciador” del crecimiento, y eso es lo que está buscando el mercado – aunque seguramente la búsqueda sea en vano.

 

*El artículo fue escrito por Peter Bo Kiaer, de Saxo Bank