Londres. Todas las grandes economías de la zona euro están ahora en diferentes estados de declive, de acuerdo con unos sondeos reportados este martes que aumentan la presión para que los líderes europeos impidan que la región se convierta en el epicentro de una nueva crisis global.

Los últimos índices de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés), publicados este martes, subrayaron por qué los responsables de Finanzas del Grupo de los Siete países más desarrollados tienen que realizar conversaciones de emergencia por la crisis de la deuda de la zona euro.

La economía privada de la zona euro se contrajo en mayo a su mayor ritmo en casi tres años, según los PMI, que sugirieron que incluso Alemania ya no es inmune a los temblores provocados por los problemas de deuda de Grecia y España.

Si bien los sondeos también mostraron que el incipiente sector servicios de China se expandió al ritmo más veloz en 19 meses, el tono negativo de los números de la zona euro fue abrumador. Los PMI miden cada mes cómo evolucionan miles de negocios en todo el mundo.

Los economistas esperan sondeos similares de Estados Unidos para las 1400 GMT y creen que podrían contrarrestar el mal clima de Europa, pero igualmente seguirían atentos a los problemas de la zona euro.

Los mercados financieros están ansiosos por los riesgos que se desprenden de una crisis bancaria española y temen que las elecciones de Grecia el 17 de junio puedan conducir a la salida de Atenas de la moneda única y precipitar nuevas turbulencias económicas.

"Hasta que salgan del camino las elecciones de Grecia, este tipo de incertidumbre continuará. Incluso después de las elecciones, ya que difícilmente traigan una decisión clara", dijo Dirk Schumacher, economista de Goldman Sachs.

El PMI compuesto de Markit para la zona euro bajó a 46,0 en mayo desde 46,7 en abril, su peor nivel desde junio del 2009, y se situó por debajo de los 50 puntos que separan el crecimiento de la contracción por cuarto mes seguido. Mostró pocos cambios desde una lectura preliminar.

Schumacher dijo que si bien los PMI no muestran un declive grande todavía del producto interno bruto (PIB) de la zona euro, sí sugieren que podría contraerse modestamente en el segundo trimestre, luego de estancarse en el primero.

De particular relevancia era la señal de que Alemania ya no genera el tipo de crecimiento económico que mantuvo a la zona euro alejada de la recesión en el primer trimestre, con un leve declive de las empresas durante el mes pasado.

"Las compañías reportan que la actividad de negocios fue golpeada por una mayor incertidumbre política y económica, que ha agudizado la debilidad de la demanda tanto en el área del euro como afuera", dijo Chris Williamson, economista jefe de Markit, firma que recopila los sondeos.

Los pedidos industriales alemanes del martes se sumaron a las señales de que la mayor economía europea se dirige a una desaceleración, cayendo en abril al ritmo más veloz desde noviembre del 2011 por una sequía de las órdenes internacionales.

Los PMI tienen un historial de marcar bien el crecimiento económico y en esta ocasión parecen contradecir al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, que dijo que ve una recuperación gradual en el curso del año.

"Si bien la solución en última instancia tiene que ser política, de alguna forma, el BCE al menos puede asegurar que haya tiempo para llegar a una solución. El encuentro de mañana del BCE será interesante, en la medida que Draghi estará dispuesto a indicar eso", dijo Schumacher de Goldman Sachs.

La mayoría de los economistas anticipan que mantendrá las tasas de interés en el mínimo récord de 1%, aunque una creciente minoría cree que las recortará pronto. Aún está por verse si los jefes de Finanzas del G7 influyen sobre la junta del BCE.

Este lunes, el Tesoro estadounidense dijo que los líderes europeos tenían que reforzar las medidas para combatir la crisis de la deuda, en particular para fortalecer el sistema bancario.

Estados Unidos ha tenido un desempeño mucho mejor que sus pares de la zona euro, aunque algunos datos recientes, particularmente del empleo, decepcionaron a los analistas.

En tanto, las noticias desde Asia también fueron mixtas últimamente.

Los PMI del martes mostraron que el sector servicios chino se expandió al ritmo más veloz en 19 meses en mayo, con los nuevos negocios y el optimismo sobre el futuro en niveles robustos.

El resultado contrasta con unos sondeos de mayo del sector manufacturero chino, que mostraron indicios de una desaceleración económica amplia y apuntaron a nuevos esfuerzos de Pekín para impulsar la expansión.

El PMI de HSBC para los servicios de China creció en mayo a 54,7, extendiéndose desde el máximo en seis meses de 54,1 de abril.