Washington. El déficit comercial de Estados Unidos se amplió mucho más de lo esperado en enero para alcanzar US$46.300 millones, después de que un repunte en las importaciones de petróleo, bienes de capital y autos contrarrestó exportaciones que tocaron niveles récord.

Analistas consultados por Reuters esperaban que el déficit comercial de enero se ampliara a US$41.500 millones frente a un dato revisado a US$40.300 millones en diciembre. La muy observada brecha comercial con China también se amplió en enero.

Impulsadas por un alza en los precios del petróleo, las importaciones de bienes y servicios se dispararon un 5,2% en enero a US$214.100 millones, anotando su mayor aumento mensual desde marzo de 1993.

El fuerte crecimiento de las compras externas es una señal de mejoría en la demanda del consumidor estadounidense, pero la ampliación del déficit comercial podría llevar a los economistas a reducir sus estimaciones sobre el crecimiento de la economía en el primer trimestre del año.

"Los números sobre el comercio son un lastre para el PIB. Las importaciones fueron fuertes en forma generalizada y eso muestra -especialmente desde el lado manufacturero- que la economía está teniendo un buen desempeño y necesita materiales para producir bienes", dijo Michael Materasso, vicepresidente del departamento de renta fija de la firma Franklin Templeton.

El precio promedio del petróleo importado trepó a US$84,34  por barril, un máximo desde octubre del 2008, mientras que las importaciones desde la Organización de Países Exportadores de Petróleo subieron también a un máximo desde ese mes.

Las importaciones de bienes de capital, como maquinaria industrial, motores o equipos médicos, tocaron un récord de US$41.700 millones mientras que las compras de alimentos y bebidas alcanzaron US$8.500 millones.

Las importaciones de autos, en tanto, fueron las mayores desde febrero del 2008.

Las exportaciones crecieron un 2,7% a un récord de US$167.700 millones. El récord anterior había sido de US$165.700 millones en julio del 2008, antes de que la crisis global provocara un desplome del comercio.

Pese a la mejora global de las exportaciones, los envíos a China cayeron más de un 20% en enero a US$8.100 millones, mientras que las importaciones desde China crecieron levemente a US$31.400 millones.

Eso resultó en un déficit de US$23.300 millones en el comercio con China en enero, mes en el que el presidente Hu Jintao se reunió con su par estadounidense, Barack Obama, en Washington.

El déficit comercial con China es un tema con sensibilidades políticas en Washington, que acusa a Pekín de mantener deliberadamente bajo el valor de su moneda, el yuan, para dar competitividad a sus exportaciones.