Bogotá. El déficit de la cuenta corriente de Colombia se amplió en el primer trimestre del año a US$1.980 millones, o un 2,5% del Producto Interno Bruto, comparado con el mismo periodo del año pasado, dijo este jueves el Banco Central.

El país registró un déficit de cuenta corriente de US$1.270 millones, o un 1,9% del PIB en el primer trimestre del 2010, según la autoridad monetaria.

La balanza por cuenta corriente es la medida más amplia de las transacciones extrajeras de un país, que abarca el comercio, los pagos de intereses y servicios. Como tal, es un indicador de la confianza de un país al capital extranjero.

Algo que contribuyó a la ampliación del déficit por cuenta corriente fueron las remesas de utilidades de las empresas extranjeras que operan en Colombia, que subieron un 36,7%, a US$2.830 millones de dólares, comparado con el año anterior, dijo el banco central.

Eso se debió particularmente a empresas extranjeras productoras de ferroníquel, carbón y petróleo en el país, dijo el banco central. Colombia es el cuarto exportador de carbón a nivel mundial, y el cuarto productor de petróleo y el mayor productor de ferroníquel de América Latina.

En el primer trimestre, el superávit comercial de Colombia aumentó 61 millones de dólares, a US$1.150 millones, en comparación al año anterior, agregó la entidad.

Algo que ayudó a compensar el déficit en cuenta corriente fue la inversión extranjera directa neta (IED).

La IED neta aumentó en el primer trimestre un 47%, a US$2.190 millones, respecto al mismo periodo del 2010, dijo el banco central.

La IED neta de empresas extranjeras en Colombia aumentó un 132%, a US$3.690 millones, en los primeros tres meses del año, frente a los US$1.590 millones registrados un año antes, agregó la entidad.

El banco central explicó que esto se debió básicamente a los sectores del petróleo y la minería.

Colombia ha visto un auge en la inversión extranjera en los últimos años, principalmente en los sectores de minería y petróleo, debido a una mejora en la seguridad tras una ofensiva contra grupos armados respaldada por Estados Unidos.