El déficit de presupuesto de Estados Unidos caerá bajo US$1 billón este año por primera vez durante la presidencia de Barack Obama, dijo este martes la Oficina de Presupuesto del Congreso, pero advirtió que la deuda aumentaría a niveles insostenibles sin nuevas medidas de los legisladores.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) estimó que el déficit para el año fiscal 2013, que termina el 30 de septiembre, se reducirá levemente a US$845.000 millones después de cuatro años consecutivos sobre US$1 billón.

La razón es una mejoría de la economía y mayores impuestos pagados por los estadounidenses más ricos.

El análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso, que alimentará un amargo debate sobre los planes para reducir el déficit, asume que el 1 de marzo entrarán en vigencia US$85.000 millones en recortes automáticos de gastos, como está programado.

Dijo que el ajuste fiscal derivado de esos recortes generalizados y los mayores impuestos desacelerarán el crecimiento económico a un anémico 1,4% a fines del 2013, provocando que el desempleo suba levemente a un 8,0% en esa fecha desde el 7,9% actual.

El análisis es el primero de la agencia de presupuesto no partidista que incorpora el acuerdo de Año Nuevo para evitar el "abismo fiscal", que restauró las tasas de impuestos previas al 2001 para los ingresos superiores a US$450.000 para las parejas y permitió el vencimiento de una reducción tributaria a las nóminas de pago.

Los déficits aumentarán de manera constante desde mediados de la década, acercándose nuevamente al billón de dólares en el 2023, según la estimación. El déficit acumulado a 10 años llegaría a US$6,958 billones.

Los recortes automáticos al gasto fueron postergados sólo por dos meses hasta el 1 de marzo.

Pero luego de absorber estas dificultades, la economía recuperará fuerza en el 2014 y llenará las arcas fiscales a un mayor ritmo, incluso sin nuevos recortes al gasto o alzas de impuestos, dijo la CBO.

Estimó un déficit de US$616.000 millones en el año fiscal 2014 y un déficit de US$430.000 millones en el año fiscal 2015, equivalente a un 2,4% del producto interno bruto de Estados Unidos en ese momento, un nivel que muchos economistas consideran como sustentable.

Pero los déficits aumentarán de manera constante desde mediados de la década, acercándose nuevamente al billón de dólares en el 2023, según la estimación. El déficit acumulado a 10 años llegaría a US$6,958 billones.

"Los déficits aumentarían más adelante en la próxima década, sin embargo, debido a las presiones de una población más vieja, los crecientes costos de salud, una expansión de los subsidios federales a los seguros de salud y el creciente pago de intereses de la deuda federal", dijo la CBO en el reporte.

La CBO advirtió que la deuda de Estados Unidos en manos públicas seguiría creciendo, y permanecerá en los mayores niveles como porcentaje del PIB desde aproximadamente 1950 durante la próxima década, alcanzando un 77% del PIB para el 2023.

Sostuvo que esto apartaría a la inversión privada y limitaría seriamente la flexibilidad de los legisladores para lidiar con desafíos como nuevas recesiones o una futura guerra.

"Una deuda tan grande aumentaría el riesgo de una crisis financiera, durante la que los inversores perderían tanto la confianza en la capacidad del Gobierno para administrar su presupuesto que el Gobierno podría ser incapaz de endeudarse a tasas accesibles", dijo la CBO.