El déficit fiscal de Uruguay se mantuvo en 3,4% del producto interno bruto (PIB) en el último año hasta julio pasado, la misma cifra que en junio anterior, informó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

De acuerdo con el informe del MEF, el saldo negativo en las cuentas públicas, una de las principales preocupaciones económicas del gobierno que le obligó a implementar un plan de ajuste, se calculó en US$1.766 millones.

"Los ingresos del sector público no financiero se ubicaron en 29,3% del PIB, con estabilidad tanto en los ingresos del gobierno central (Banco de Previsión Social, BPS), como en los de las empresas públicas", señaló.

En tanto, "los egresos del sector público no financiero se ubicaron en 26,6% del PIB".

"En el caso de los egresos primarios corrientes del gobierno central, se constató un leve incremento de las transferencias compensado por menores gastos de funcionamiento", explicó el reporte.

El resultado primario del sector público (descontado el pago de intereses de deuda) mostró un superávit de 0,3% del PIB uruguayo.

A fines de mayo pasado, el gobierno del presidente Tabaré Vázquez lanzó un plan de "consolidación fiscal" para reducir este déficit en un punto porcentual, lo que incluye aumentos de impuestos y postergaciones presupuestales.

Uruguay cerró 2015 con un saldo rojo de 3,5% en las cuentas públicas, el mayor en 13 años, por lo que el gobierno proyecta reducir el desequilibrio fiscal a 2,5% para 2019, antes de que concluya el mandato de Vázquez (2020).