Santiago. El gobierno y el Banco Central de Chile están alertas a cualquier presión sobre el tipo de cambio, mientras se espera que el ente emisor siga retirando el estímulo monetario a la economía para contener la inflación, dijo este viernes el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Un plan de compra de divisas de la autoridad monetaria, que busca acumular reservas internacionales y aminorar el avance del peso, podría verse diluido con mayores alzas en las tasas de interés, que hacen más atractiva la plaza chilena para la llegada de capitales y aceleran la apreciación de su moneda.

"Todo está comunicado: si ocurre mayor inflación y mayores tasas de interés, eso puede tener un efecto en el tipo de cambio. Nosotros siempre estamos monitoreando en forma muy coordinada con el Banco Central este tipo de efectos", afirmó Larraín a periodistas.

El Banco Central ha dicho que su prioridad es hacerse cargo de las presiones inflacionarias, por el alza en los precios de los alimentos y combustibles que afectan a la región, antes que de la apreciación del peso frente al dólar.

Por ello, el mercado estima un alza de la tasa de política monetaria en los próximos meses con el fin de restarle fuerza a la demanda interna y con ello aminorar la presión sobre los precios locales.

"El retiro del estímulo monetario es algo ampliamente esperado y es lo que con alta probabilidad va a ocurrir (...) la tasa de interés es de 3,5% y tenemos una inflación esperada para este año algo superior al 3,5%", señaló el ministro.

De acuerdo a una reciente encuesta que el emisor realizó a operadores, la tasa clave podría subir 25 puntos base a un 3,75% en marzo, mientras que la inflación podría llegar al 4% en doce meses.

Pese al plan de intervención cambiaria, que prevé introducir unos US$12.000 millones al mercado durante el 2011, el peso sólo ha retrocedido en torno a un 2% contra el dólar, frente a una apreciación del 8,4% que registró en todo el 2010.