La demanda interna se mantiene dinámica en Perú pese a la afectación de la demanda en el resto del mundo, señaló este sábado el Banco de Crédito del Perú (BCP).

Refirió que la balanza comercial peruana en julio resultó nuevamente negativa, esta vez en US$272 millones, lo que contrasta con el superávit de 1,232 millones registrado el mismo mes del año pasado.

Explicó que ello se debió a que mientras las exportaciones totales cayeron 19,8%, y en particular las tradicionales cayeron 25%, las importaciones crecieron 21,7% impulsadas por las de consumo y de capital.

“Estas diferencias en el comportamiento de exportaciones e importaciones reflejan que mientras la demanda interna se mantiene dinámica en el país, la demanda en el resto del mundo se ha visto afectada hace varios meses”, indicó.

En ese sentido, observó que las importaciones anualizadas siguen mostrando una trayectoria creciente, mientras que las exportaciones se han reducido 4,8% desde su valor máximo alcanzado en marzo.

Por ello, el superávit acumulado en 12 meses de la balanza comercial ha pasado de US$9.815 millones  en febrero a US$6.258 millones en julio, alcanzando su menor valor desde enero de 2010.

Sin embargo, el BCP advirtió que la balanza comercial no es el único componente de la balanza en cuenta corriente con menores flujos positivos.

“También es el caso de las transferencias de peruanos desde el exterior (remesas) pues si bien expresadas en dólares siguen creciendo, tanto como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) como expresadas en nuevos soles reflejan una trayectoria afectada por la crisis en varios de los países donde se originan, particularmente Estados Unidos, Italia y España”, anotó.

Adicionalmente, mencionó que el Banco Central de Reserva (BCR) ha identificado que la renta de factores, que usualmente mostraba flujos al exterior asociados principalmente a utilidades de empresas mineras, ahora responde también a utilidades de empresas del sector servicios.

En ese sentido, comentó que las salidas por esta fuente tenderían a ser menos dependientes de la volatilidad de precios internacionales y responden más bien al ciclo económico local.