Buenos Aires. La demanda por crédito se está reactivando en Argentina, donde familias y empresas tienen bajos niveles de endeudamiento, pero la fluidez en el mercado de préstamos sólo se recuperará en forma muy gradual, dijo el viernes el presidente de la asociación de bancos extranjeros.

El jefe de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Mario Vicens, aseguró que el canje de deuda impaga lanzado por el Gobierno para normalizar las finanzas del país es un paso positivo para recuperar el crédito.

Pero advirtió que normalizarlo plenamente demandará ampliar el mercado local de capitales.

"Tenemos pendiente de algún modo profundizar y ampliar el mercado de capitales como una manera de que el financiamiento a largo plazo sea más accesible y más amplio", dijo Vicens en el Foro Reuters sobre Inversión en América Latina.

ABA, creada en 1999, representa a los bancos de capitales internacionales con operaciones en Argentina, que emplean a unas 23.000 personas. Está compuesta por 34 entidades financieras que manejan el 28% de los activos del sistema, el 35% de los depósitos del sector privado y el 32% de los préstamos privados.

La economía argentina creció a altas tasas entre el 2003 y el 2008, tras la profunda depresión del 2002, año en el que el país cayó en cesación de pagos sobre una deuda de más de US$100.000 millones.

Ese pasivo aún no fue plenamente normalizada, lo que todavía influye en el ánimo inversor.

"Que los bancos financien a largo plazo con la estructura financiera que disponen es bastante complicado porque los fondos a largo plazo con que cuentan son muy limitados", sostuvo Vicens, un economista de dilatada trayectoria en el sector público que fue secretario de Hacienda de Argentina entre 1999 y 2001.

El economista enfatizó que "nuestra preocupación pasa porque haya más volumen de ahorro financiero local canalizándose a través de los mercados financieros institucionales. Esa es la prioridad, porque eso lleva a dar más créditos".

Las reiteradas crisis que azotaron a Argentina forjaron una cultura de ahorro en moneda extranjera muchas veces alojadas en cajas de seguridad o en los propios hogares de las personas, o en bienes raíces, limitando el circuito de financiamiento.

Vicens proyectó que la economía de Argentina crecerá entre un 5% y un 6% por ciento en el 2010 y que la masa de créditos podría trepar en torno al 15% en términos nominales.

Esa estimación estaría por debajo de la tasa de inflación que para este año calcula la mayoría de los economistas privados, que es superior al 20%.